Tuesday, February 16, 2010

Diario de campo 16 - De un país que confía en sus jóvenes

Mi amiga Camille se fue a hacer una estancia en Chile; ella es francesa, parisina, su país le permite y, de hecho, le obliga a hacer estancia de trabajo en algún lugar en el que pueda desarrollar su experiencia uiniversitaria. En su país hay instituciones que se encargan de genrar y ofrecer ese tipo de actividades a los estudiantes quienes únicamente de acercan y realizan un par de trámites muy sencillos. Evidentemente no reciben remuneración económica por eso pero su país confía tanto en ellos que los bancos se pelean por otorgarles créditos para soportar estas temporadas de trabajo que suelen ser en otros países (dicen los franceses que los viajes forman a la juventud); estos créditos son, para gente del tercer mundo como nosotros, billetudísimos e impensables incluso para gente de clase media como la mía. A ella el banco nadamás le prestó quincemil euros que usará para su estancia y para instalarse a su retorno de Chile (cabe aclarar que ella apenas cumplió veintidós añitos. Lo mejor de esto es que por ser estudiante se hace acreedora a tres cosas: la primera es que tiene una tasa preferencial del cuatro punto dos porciento de interés anual; la segunda, que por la misma razón ella empezará a pagar dentro de dos años, cuando regrese, se titule, se establezca en un lugar y comience a trabajar; la tercera es que cuando ella esté establecida el gobierno le dará hasta doscientos euros como apoyo a la vivienda y mientras no tenga 25 años seguirá recibiendo la tarifa reducida en cada lugar que viste. Por estas razones ella, Camille puede dedicar tiempo completo a estudiar, a cultivarse, a dedicrse al arte, a divertirse y a viajar, porque ella es joven y si lleva una buena juventud tendrá una buena edad adulta y servirá a su país y a su gente. Nosotros en cambio somos esclavos de una nación que mantiene a centenas de parásitos em,pezando por nuestros gobernantes y terminando con nuestras instituciones bancarias que si bien nos va nos cobran el sesenta porciento anula de un prestamo que seguramente nunca acabaremos de pagar. Estudiar para nostros y sólo estudiar es un asunto de ricos y viajar un asunto de mochileros o adinerados, pero vivir para nosotros en la juventud, para vivir una vida bonita y luego ser adultos confiables es un sueño que está más que lejos de nuestras manitas y ni tú ni tú y casi ningún estúpido mexicano se harta de esto y por eso mi sueño de meternos a hacer pedazos los bancos y a vaciar sus bóvedas, de irrumpir en San Lázaro y sacar a esa bola de mantenidos y de aventarle no uno sino miles de zapatos al presidente nunca, nunca va a pasar. Porque ya lo dije antes: tiene frío el que quiere no tenerlo, tiene hambre el que quiere no tenerla y tiene falta de justicia el que quiere no tenerla y tiene una mala vida el que quiere no tenerla y yo noquiero tener esta vida y por eso me quejo todos los días porque no he visto a nadie agarrar un palo o una cacerola y marchar a mi lado contra la opulenta familia presidencial y cohorte.

Sólo una vez lo voy a decir en mi vida

Perdón por el año pasado, de verdad no sé qué estaba pensando...

Saturday, February 13, 2010

Diario de campo 15 o ¿Rugby? o Del sueño europeo o Grimbergen o desde el alcohol

Después de una buena noticia referente a lo económico supe que hoy podría hacer dos cosas: comprar un libro y comer algo de verdad (mis mejores comidas acá han sido invitado a casa de algunos conocidos parisinos) así que, después de perder toda la mañana haciendo absolutamente nada, me comí un par de sandwiches de atún para agarrar energía, un vaso de leche y mi acostumbrado plátano mañanero y salí a menos de cero grados a las calles parisinas tapizadas de hielo. El RER como siempre frío y un poco tardado, pero una vez arriba lo demás siempre llega solo. Notre-Dame es la estación y el punto referencial para encontrar tanto el camino a casa como la librería de historia antigua que estaba yo buscando. Salí mal del tren y salir mal del tren acá significa varias cuadras y varias medias horas antes de reacomodar el día, pero afortunadamente las cosas salieron así. Después de caminar un rato encontré el famoso Pantheon que resulta ser una ocnstrucción imponente que no hace sino mostrar la insignificancia que termina siendo uno frente a la historia arquitectónica de un país como Francia; en fin, para mi desgracia el lugar estaba cerrado sólo por hoy y me tuve que ir con un par de fotografías del exterior y un frío insoportable. Así pues, tomé la calle por la que llegué pero en sentido contrario, desde ahí se podía ver la otra majestuosa construcción a la que debía ir antes del anochecer. Después de un poco de camino encontré un lugar repleto de banderas que decían Guiness y mi antojo cervecero se espezó a alborotrar, más porque el interior del lugar parecía sacado de una película oscura donde cualquier protagonista se pierde en un momento crítico de su historia. En fin que mi antojo no me alcanzó a quitar el miedo que me da entrar a un lugar nuevo y probar mi malísimo francés, así que decidí alejarme no sin titubear un par de veces diciéndome: "busca el libro, si lo encuentras regresas". Y así fue, aunque empezaba a tener hambre, dediqué los siguientes minutos a buscar la librería que en algún momento había visto hacía ya casi un mes. Después de algunos minutos de caminar y esquivar centenas de gaviotas (si es que eso eran esos estúpidos pajarotes) que se la pasaban cagando a cuanto turista veían, logre reencontrar el solitario camino hacia la librería. Por fin estaba dentro, ya sin frío y madame X me atendió tal como la otra vez: con cara de "odio a los extranjeros pero oh, este muchacho va a comprar, habrá que sonreir"; entonces el libro, del que ya quedaban sólo unos pocos ejemplares, pasó a mis compradoras manos y me pintó la cara de alegría: un libro de muertos prehistóricos e históricos. Y mi profesora de arqueología decía que no había. Afuera del lugar mi cabecita dijo: "Tú lo prometiste -chavo- CERVEZA, quiero una Grimbergen y una Kronemburg y lo que sea". Entonces no hubo más que apretarse un guevo (con h se rompen) y redirigir mis mexicanos pasos al lugar que, por alguna extraña razón, memoricé como si estuviera en coyoacán. Pues con el mismo valor que caminé me metí y me encontré el paraiso: decenas de hombres vikingos bebiendo cervezas de colores, sentados al rededor de una televisión que transmitía un juego del deporte local por excelencia, el rugby. Deporte más raro porque no es más que una orgía de fuerza entre algunas decenas de hombres mamadísimos que terminan sangrando y amontonados unos sobre los otros en una violencia con un tinte de cachondeo homosexual. Jugaban Francia contra Irlanda y, por lo que vi, el equipo de los locales masacraba a los que habían puesto la cerveza en sus mesas. Poco asustado, pero lleno de testosterona, pedí una Grimbergen, por mucho la cerveza más rica que he tomado en París, pero eso sí, con la aclaración petit s'il vous plaît y vi la cara del chico de la barra: est-ce que tu es une femme? (espero escribir bien). Pues tome mi homosexual cerveza y busqué el lugar adecuado, a la mitad de todos esos machos que gritaban y aplaudian a un montón de jugadas que a mi me parecían idénticas y homosexuales. Pero ahí estaba, metido a la mitad de los hombres que aman un deporte. Unos tragos más tarde se había acabado mi bebida y yo no podía quedarme así, en la mesa de enfrente había tres chicas que eran todas novias de un tipo cualquiera (todas del mismo) que habían bebido más que yo en la media hora que tardé en acabarme mi cerveza. Entonces me levanté -como un caballero- y caminé hacia la barra (ya estaba mareado) y pedí una cerveza; pero yo quiero una brune, algo de hombres diríamos en mi país. Y ahí estaba, más barata pero negra como mi espíritu, Grimbergen brune, ¡ah! el cielo. Tomé mi homosexual copita, después -claro- de que el tipo me dijo con una sonrisa maliciosa: petite? y me sirvió mi dosis de niña (por cierto y para todos mis amigos: en la barra tambien atendía una chica en faldita y mallas, con dos colitas, que medía como seis metros y medio, un ejemplar fascinante de vikinga que me daba más miedo que un ladrón mexicano, pero muy, muy, muy güera y muy guapa). Al final tomé mi copita y caminé a mi viril posición junto a la tele, a escuchar una y otra vez el rugir de los hombres gritar Allez, allez y entonces me sentí muy bien, borracho, pero bien, estaba como en casa, mejor que en casa, estaba donde me gustaría tener una casa. Mi cerveza duró media hora más y mi mareo se mantiene hasta ahora. Después del último trago revisé que mi tarjeta del transporte, mi celular y mis monedas siguieran en su lugar, me abotoné el abrigo y salí de ese lugar medio tambaleante y muerto de hambre, con ganas de volver y gritar Allez. El resto del camino sólo sé que lo pasé lleno de no sé qué cosa que me hace querer morir en este lugar.

¿Quién carajo quiere regresar a ese pinche país?

Diario de campo 14 - Un bon lieu pour habiter...

...et un bon lieu pour mourir.

Thursday, February 11, 2010

Del comedor a mi casa

MaPa

¿Qué pasó aquel día? Porque existe un aquel día, aquel día que ya no fue más como los demás, aquel día que el constante equilibrio que permitía vivir con tanta seguridad se había roto, aquel día que uno de los dos dijo no más. ¿No más qué? No importa, porque no era una vida de intensa violencia, no había golpes ni humillaciones, por lo menos no como dirían en los tribunales que no debe ser; tampoco era una vida de pobreza, siempre había comida en la mesa y dinero para comer incluso fuera de casa, había dinero para pagar empleados, tres en casa y casi una veintena en el negocio, no fue por dinero. Sin embargo, hubo un día que uno dijo ya no más, ya no más de esto que soy aquí, quiero ser otra cosa, quiero ser lo que sueño ser o quizá quiero ser lo que fui o tal vez quiero ser lo que estaba en mi destino ser, el punto es que de esto ya no más. Y ese día se pudo soportar como ningún otro en veinte años, ese día dijo -aunque ese día no lo cumplió sino muchos días después- es el último día de esta vida y así fue y hasta hoy se sostiene en ello.

Pero ¿qué pasó después? o ¿qué pasó ese día? Concretamente no sé si podría decir exactamente lo que pasó, ya casi duplicamos el tiempo en que pasó, ya se ve tan lejos como la infancia se veía entonces y creo que ya puedo, que ya quiero hablar sin hablar de las consecuencias que trajo para mi ese acto. Creo que hoy puedo hablar de lo que pasó, si es que algo pasó.

Aquel día todos sabíamos que lo inevitable era inevitable porque ya había sucedido, ella había tomado su camino, lejos de él o lejos de ellos o más bien lejos de lo que ella era hasta ese día, más cerca de ella tal vez y sin ellos, nunca más con ellos y quizá por eso dolía tanto saberlo, ya había pasado, no se podía frenar lo que ya en su corazón había terminado con toda liga a su acabado presente y tal vez por eso se le lloró tanto y tanto, unas veces en silencio, otras veces con escándalo; no había remedio, ella se había ido aún antes de aquella tarde que ya no estaba más donde siempre y donde ya nadie estaba más en su lugar.

Los entonces jóvenes no importan más en la historia porque al final recibieron la oportunidad de aprender a dejar atrás, si no lo han hecho es porque quizá falta valor o quizá faltan herramientas, cada uno decidirá por cuánto tiempo más. Pero de aquella pareja sí quedan restos, costales de huesos que aún se pueden leer, que aún pueden hablar desde su incompleto enterramiento y de ellos quiero hablar, porque en ellos he pensado tanto en la soledad de mi habitación mía.

Esa tarde abrí la puerta, había un pequeño ser humano tendido a lo largo de la cama, pequeño, más pequeño que nunca, infernalmente pequeño, boca abajo, hundiendo su invisible rostro en el vacío de una almohada que no se podía llenar con tantas lágrimas que brotaban de sus ojos por primera vez en por lo menos dieciocho años, pero quizá en una vida, en una completa vida. Ahí estaba, él, tendido, derrotado, sumido en un dolor que lo asfixiaba, ella lo había asesinado, no como padre -ese es nuestro trabajo- no como hombre, como ser humano; estaba tendido en su cada vez más inmensa cama, en su cada vez más vacía habitación, tendido gimiendo como si decenas de verdugos le arrancaran la piel con las manos, gritando como si los únicos oídos en todo el universo se hubieran marchado a una distancia inalcanzable, como si Dios mismo se hubiera retirado del lugar dejándolo sólo, sin alma, sin él.

¿Que si se me partió el corazón esa tarde o mejor en ese instante? Sí, se derrumbó todo aquello en lo que había creído siempre, se acabó toda la fuerza y la confianza que alguna vez era mi refugio, me quedé sin casa, me quedé sin familia, me quedé si esperanza y en el mismo acto sin Dios, sin padre y sin madre, pero con la vida por delante y sus huesos, los de ambos, en una bolsa vieja que tendría que enterrar alguna vez -hoy todavía no.

Pero no importa si mi corazón se despedazó ese día, no importa si en ese instante me volví un extranjero en mi propio país y en cualquier otro también, porque apenas eran dieciocho años, faltaban todos los demás, faltaba intentarlo al menos una vez. Lo que importa es lo que pasó con ellos y es la razón de que hoy piense en ellos como hacía tanto que no hacía o como quizá nunca había hecho.

Hoy he pensado en ese día porque ese día fue el día que él se quebró, el día de ella había llegado semanas antes, lo demás había sido tiempo para reunir fuerza y seguir su decisión que se anticipaba un poco, pero él se quebró ese día y lo que le pasó fue distinto, su destino pareció sellarse en el rostro que perdió en el fondo de esa almohada que aún hoy lo refugia lejos de sí y de todo.

Ella decidió o quizá la decisión se tomó en ella y sin ella o más allá de ella y ella no se derrumbó porque al parecer ella tenía un destino que hoy cumple con rigor, con meticulosidad y con un sacrificio que parece extasiar toda su vida. Después de ese día su vida ha sido accidentada, cruel, monstruosa en muchos momentos, tensa en otros, feroz en muchos más y angustiante casi siempre, cansada y sin descanso serían las palabras adecuadas, pero ella no cae, ¿por qué? Porque ese día ella también empacó su vida, a hurtadillas también guardó lo que ella y todos eran en su edificación familiar, eso guardó, quizá en una maleta o en una caja o en una bolsa o en su corazón, nunca he sabido dónde. Empacó y se llevó su vida y por eso no la perdió, porque la tiene, se llena de recuerdos de ella, de los lugares que frecuentaba, de los viajes que hizo, de la ropa que tuvo, de los sitios que conoció, de la casa en que vivió, de los manteles que ensució y lavó, de las ventanas que decoró, de las navidades en las que se enorgulleció, ella tiene el placer de haberlo hecho y no necesita nada más porque ella sabe no mirar atrás. Ella aún tiene un esposo y dos hijos, los lleva puestos, amarrados en el alma, en el brillo perdido de sus ojos, en sus conversaciones, en su religión, en el odio que siente por aquel viejo hombre al que aún ama como siempre, en su casa que compró y decoró como aquella que alguna vez construyó y decoró, en lo que conserva y en lo que atesora ¿ella perdió? No, ella no sabe perder, porque ella sabe seguir el camino sin pensar y aceptando cada piedra, cada río, cada colina aunque ésta sea muy pronunciada, acepta y marcha y marchará hasta el último día porque ella no sabe cansarse porque ese es su destino.

Pero él es diferente, porque el fue tomado desprevenido, ciego, aún no despertaba cuando todo había sucedido, el bombardeo, cuando alcanzó a abrir los ojos ya no tenía casa, ya no tenía muebles ni pasado ni amigos ni dinero ni esposa ni alma, le habían arrebatado todo en un momento. Él estaba seguro de vivir esa eternidad por siempre y en un instante ya no había nada, ni siquiera un pasado para refugiarse porque su orgullo era su eternidad y no su pasado, porque él pensaba que sería así por siempre, porque era ciego ante la desgracia y sordo ante los anuncios, porque él pensaba que sólo tenía que soportarla para tener la misma vida siempre -qué equivocado estaba- creía que la odiaba pero que estaría con ella hasta la etrnidad, porque no se atrevía a dejarla porque no tenía a dónde ir, no tenía otra cosa qué hacer. Él era viejo desde los doce años -reza la historia que él siempre cuenta- ¿qué podía hacer? ¿a dónde ir? Por eso se acostaba durante horas a sujetar el único control que le quedaba, el de la televisión para no ver nada, para no oír nada, para dormir esperando el día de su muerte. Pero la muerte le llegó antes y lo dejó vivo pero sin él, sin la única certeza que tenía, la de su infelicidad y entonces lo perdió todo porque nunca tuvo más que el malestar con el que se movía cada día, lo perdió todo y se perdió en todo y por eso, desde entonces, su vida es un teatro de sí, una escena de la angustia que le ocasiona el haberse perdido para siempre, el haber perdido el único camino que conocía y que parecía ir a un lugar seguro: la muerte. Pero perdió ese camino y ya ni siquera sabe cómo llegar a la muerte, el día que no lo dejamos matarse o que le tuvo miedo a matarse perdió la única salida verdadera que le quedaba, hacer de ese día el final de su camino, tal y como siempre lo había creído; al no morir ese día no tuvo más que perder el camino y perder el alma y por eso el está tan vacío como su casa que se derrumba como huella de ese viejo derrumbe, tan olvidado como su habitación que huele a cementerio (¡ay oídos qué escuchan!), tan lejos de sí como ella de él.

Ella se lo llevó todo, el lo entregó sin pelear, por eso hoy vive con un remedo de ella a un costado y con una barata imitación de una vida que no es capaz de resucitar. Quizá esto es lo que es, quizá esto es lo que yo quiero ver o lo que yo quiero que sea, no sé, pero hoy escribo esto porque pensé en ellos mientras estaba en un tren, pensaba en el miedo y el dolor que me causó estar aquí sólo lejos de todo y de todos, pero principalmente pensaba en alguien más.

Wednesday, February 10, 2010

Diario de campo 13 - No tan gris

Llevaba dos días vivendo en pecado y no por vivir con una chica con la que no me ha reconocido Dios sino porque los dos días anteriores había comido como perro: con agua; es decir que lleveba dos días sin cocacola y eso es muy, muy malo.

Hoy me desperté, igual que ayer con mucha dificultad, con un sueño espantoso e insoportable apesar de que el día anterior había decidido dormir a la una de la mañana (temprano para mi). Quizá es porque estaba muy nervioso por mi primera entrevista en el centro Minkowska o porque mi cuerpo ya se está cansando de no comer, pero me fue muy difícil despertar esta mañana; lo intenté desde las nueve hasta las diez con trece minutos que la chica de la limpieza abrió la puerta de la habitación de al lado.

Al asomarme por la ventana unos pequeños puntitos blancos se veían por doquier: nieve. Sé que esto podría parecer feliz para todos los que la nieve la conocemos con sabor a limón o en caricaturas como Bell y Sebastián, pero acá las cosas no son para nada felices. En primer lugar la temperatura desciende horrores y el aire se vuelve gélido, como si se estuviera viviendo en el departamento de salchichonería de un super, encuerado además; luego el aire se hace más delgado -supongo- porque es muy difícil respirar, hay que jalar más para que entre y además al hacerlo es como si se respirara agua por todo el hielo que hay en todas partes. Para acabar con el asunto el aire es tan fuerte que los estúpido hielitos cortan la piel de la cara, son como agujitas que pican por miles (y sin embargo es un espectáculo sublime).

Eran las dos de la tarde, tenía que estar del otro lado de París a las tres (en este país he sido la persona más puntual del mundo, pero en parte se lo debo al metro que es maravilloso) en un centro que ni sabía bien a qué se dedica, sólo era una recomedación de un hombre al que le tengo mucha confianza y que creo que confía en mi. En fin, estaba en el centro al cuarto para las tres con un miedo impresionante, era mi primera entrevista y tenía que hacerla en francés, idioma que estoy muy, muy lejos de dominar; afortunadamente pude explicar, preguntar, saludar y decir "Yo no compré pan francés" y con eso el inglés apareció al rescate y luego apareció una chica española muy simpática a rescatarme todavía más: Wara, además nombre como de guerrera o algo así.

Pues al final de todo resulta que soy investigador asociado au Centre Minkowska y que empiezo a trabajar desde mañana, claro, sin dinero de pormedio pero me dice el doctor "pero puede usted estar en todas las actividades de enseñanza del centro completamente gratis", ¿qué más remuneración podría yo pedir?

Cuando salí de ahí ya no caía tanta nieve y parís parecía tener un poquito más de color y el aire parecía entrar un poquito mejor a mis pulmones y como que hasta me empecé a sentir un poquito más alto y aunque no es muy fácil dejar los pies fijos en el hielo compactado en las calles, caminé bajo una radiante gana de trabajar en París...

Monday, February 08, 2010

Diario de campo 12 -Tesis

Estoy suficientemente lejos como para estar casi todo el día solo, excepto cuando empiezo a hablar con alguien por internet y luego con alguien más y se me van dos o tres horas charlando con la gente de mi país; aún así aquí el tiempo sobra y creo que es un poco porque todo lo que hago lo hago solo y lo termino más rápido que si fuera con más personas, creo que los intereses se efectúan en dirección inversa a la cantidad de personas que los compartan. En fin, esta lejanía también ha puesto las cosas en perspectiva, en primer lugar sueño mucho, cada noche sueño un par de sueños muy intensos y muy parlanchines diría yo, además tengo mucho tiempo en las mañanas para hablar un poco con ellos y escucharlos un poco más. Pues la distancia parece aclarar bastante las cosas, mi tesis ha crecido enormemente desde que decidí dejar atrás el letargo y dedicarme a la lectura formal y a escribir más; al final las cosas caen por su propio peso, mi tesis, igual que mis textos en los últimos años, no habla sino de la muerte, nuevamente la muerte de los discursos y del hombre junto con sus dioses y todo eso; esta vez habla de la muerte de occidente y no sé si a alguien le vaya a gustar, pero a mi me gusta porque es un bonito libro que leo mientras escibo, mientras ordeno (me encanta que en mientras esté también mentiras ¿qué más se puede escribir?). Hoy hice el trazo de la última parte, sólo falta llenar los huecos y es el camino a seguir la semana próxima, esta nos toca vernos las caras a Foucault, Lacan, Levi-Strauss y a mi, pero una vez que termine el diálogo con estos señores el camino está listo para el final. Así que hoy es la muerte del hombre y -por qué no decirlo con todas sus letras- la muerte del padre que sólo se va a encontrar en el suicidio del hombre y el psicoanálisis parece ser el único mecate que tenemos para ahorcarnos.

Diario de campo 11 - 33 -

Siempre había querido conocer Francia, era mi sueño y desde los veinte años me decía "no llegaré a los veinticinco", "no llegaré a los treinta" y bla, bla, jamás se cumplía. Hoy a la distancia veo que ni siquiera era porque fuera extremadamente difícil viajar al viejo continente, la mitad de los nacos que conozco han venido y exhiben sus fotos en la torre o en el arco, más bien creo que era por miedo, por miedo a la ruptura, por miedo a en verdad encontrar el camino para salir de ahí (no de México, sino de ese destino personal que todos tenemos trazado por aquello que llamamos historia personal y que no es más que un esfuerzo estructural de mantener erguida la imagen mítica de un padre que hace miles de años nos abandonó a nuestra suerte (eso ni siquiera pasó). En fin, hoy llego a treintaitres y mi cumpleaños llegó siete horas antes de lo acostumbrado y así va a terminar. Estoy en París, chez Lacan, chez Foucault, donde todo lo que leo se ha escrito y donde algún día quiero vivir. Llegué a treintaitres y vivo, aunque sea por unos meses, en la ciudad que tanto y tanto anhelé y, aunque estoy solo, estoy contento porque lo hice, me traje a Francia y no por unos días ni por una única vez. Hoy ya se vislumbra el doctorado y el proyecto está programado para volver por al menos un año y el posdoctorado me espera para vivirlo acá, porque hoy puedo vivir acá.

Es curioso porque desde que entré a estudiar a esa universidad esa carrera de mierda no tuve muchos cumpleaños muy felices, regularmente eran terceros parciales en las fechas de mi cumpleaños lo que como estudiante me ponía siempre detrás de un libro, cuaderno o máquina de escribir y luego -como pofesor- me la pasaba calificando trabajos nefastos con una ortografía de tres pesos; quizá fue hasta que conocí a A. que mi cumpleaños empezó a tener cierta regularidad de festejo y un montón de gente reunida para echar unos tacos o el pastel de las doce en mi casa. Pues hoy me tocó estar sin todos ellos y sin pastel ni café ni risas ni tacos (ni comida, acá de verdad que casi no como), pero estoy contento porque llegué a esta tierra que quiero tanto desde que supe que acá algunos habían pensado como yo quería poder pensar; estoy feliz porque el cielo está nublado y el clima impide salir sin abrigo, porque las librerías son más grandes que el wal-mart, porque el metro llega absolutamente a todos lados, porque todas las personas acá son muy bonitas, porque el árbol que se ve desde mi ventana es más grande que un parque de nuestra capital, porque camino en una zona comercial a las dos de la mañana y no me asaltan, porque me emborraché con un montón de franceses que intentaban hablar español conmigo y me ayudaban a hablar en francés, porque el pan aquí sabe intenso y los quesos son extraordinarios, porque el el vino se toma bajo ciertas normas de sabor, porque voy a conciertos todos los días y al cine dos veces por semana y a conferencias el día que yo quiera, porque la gente de mi piso comienza a sonreirme y a decir salut cuando me ven, porque me faltan todos los museos y la ópera antes de volver, porque siempre había querido estar aquí y ya llegué, llegué, llegué y es el mejor regalo de cumpleaños que he tenido jamás.

33 y en París... ¿Qué más puedo pedir hoy? ¿Qué más puedo tener?

Wednesday, February 03, 2010

Tuesday, February 02, 2010

¿No entiendes?

¿Verdaderamente no entiendes que eres un pobre diablo? ¿que lo que no tienes no se lo puedes robar a nadie? ¿que la imitación no es creatividad es mendicidad? ¿que no hay forma de que poseas eso que buscas por más dedicado que seas a tu farsa? ¿que eres nadie y que no vas a dejar de serlo porque tu destino está sellado, se llama papá?

Con mucho cariño, ya sabes quién.

Diario de campo 10

De lo que me ha enseñado París

1.- Que sólo tiene frío quien quiere no tenerlo
2.- Que por más que brille, cuando los ojos se acostumbran siempre se notan las opacidades del oro (que no deja de ser oro)
3.- Que la mejor compañía siempre es un amigo y que a veces el único amigo es uno mismo
4.- Que una lengua no se aprende, se habla
5.- Que el sol no siempre pasa por arriba y que la noche no siempre azulea
6.- Que la única verdadera cualidad del viajero es que sabe no mirar atrás (y que yo no soy un viajero)
7.- Que la comida es el motor de un buen día
8.- Que Europa es tan incomprensible como la américa no occidental
9.- Que el miedo no es un motor, es un freno. Porque se puede vivir sin miedo
10.- Que mi mundo es pequeño y que mi edad es mucha y mis logros son absurdos
11.- Que uno de estos días me voy a escapar

Tuesday, January 26, 2010

cortesía



rf (R. B.)

Diario de campo 9 - Me encantan

Los días en que no le veo fin a un plato de comida. Lástima que haya tan pocos de esos días.

Diario de campo 8 - Desde los confines del universo

Un viento tan frío como nunca había sentido, parece provenir de los mismísmos confines del universo. Me sangra la nariz y la boca y sólo estuve diez minutos allá afuera. Nunca pensé que algo así pudiera sentirse. Y acá hay gente corriendo.

Diario de campo 7 - Wake up

¿Miedo? No sabía que lo tenía... hasta que dejé de tenerlo. SC me cae mal, lo detesto y me parece más bien un ícono de un grupo social el cual me desagrada muchísimo, pero ni él ni nadie deben estar en el peligro que estamos todos los mexicanos. Cierto, un loco mató así al beatle mayor y así han sido asesinados otros personajes famosos, pero aquí no es así, al americanista no lo agredió un loco del que era imposible saber lo que haría; no es la señora esa que mató a la cantate de Tex Mex por hacerle un bien y librarla de la vida que vivía; a Cabañas lo agredió una nación, un país que puede permitir las confabulaciones, que puede permitir la impunidad; al delantero no lo mató una sino varias personas: quien o quienes lo acompañaban en los autos en los que se fugaron, quienes los recibieron en el bar en el que ya los conocían, quienes abrieron las puertas para que salieran caminando como si nada pasara; también quien tomó la foto y todos aquellos que poco a poco han o hemos permitido que un hombre crea que está libre de justica, que la justicia se la da el poder.

¿Miedo? Yo no sabía que lo tenía hasta que pensé que tengo que regresar y entonces recordé que en mi país yo voy por el coche en la mañanas porque no quiero que A corra ningún peligro, porque lo corre; cuando recordé que hay colonias que prefiero nunca tener que visitar o ropa que prefiero no usar o propiedades que es mejor no tener o autos que es mejor no manejar o zonas en las que no se debe vivir. Supe que tenía miedo cuando vi a los niños caminando a las seis de la tarde, sólos, despidiéndose de sus amigos a varias cuadras de la escuela, diciéndose adiós sabiendo que lo más probable es que mañna se vuelvan a ver. Y no hay padres asustados por el riesgo que corran sus hijos en las peligrosas calles de la ciudad; acá no existe ese miedo porque acá es otro planeta.

Me enteré que tenía miedo cuando entré a una tienda discos viejos que no tenía nungún dispositivo de seguridad, en la que yo podía tomar cualquier artículo y guardarlo en mi bolsa y después pasar a pagarlo, en la que los trabajadores eran sólo dos jóvenes franceses que acomodaban y cobraban en las cajas, no había agentes de seguridad ni perros. ¿Y cómo sentir miedo si cuando cierran el metro una decena de policías patrullan cada zona con perros para proteger a la gente?

Miedo de regresar, de tener miedo otra vez, de volver a vivir con miedo porque es la única menera de proteger la vida propia. Miedo para sobrevivir. ¡Yo no soy un venado! Ni soy una estúpida cebra ni ningún otro animal de presa, yo soy un hombre, quizá muy humano y estoy cansado de tener miedo y estoy cansado de que los mexicanos no estén cansados de tener miedo y estoy harto de vivir así y no quiero vivir así nunca más, no porque viva o muera Cabañas sino porque si su atentado sigue siendo motivo del morbo indiferente en el que hemos aprendido a vivir los mexicanos yo no quiero ya vivir en ese país, no quiero y no lo voy a hacer.

Saturday, January 23, 2010

Diario de campo 5 ¿Qué es un fantasma?

Yo no creía en fantasmas hasta ayer. Estuve en el hospital psiquiátrico de Sainte-Anne, lugar que no sólo está lleno de tradición psiquiátrica sino de un montón de historia. De hecho, todo París está lleno de historia y no sólo por sus monumentos que es lo que los turistas solemos visitar, sino por sus calles, sus edificios y sus instituciones, quizá más que nada por sus instituciones. En México nos emocionan los cincincuenta o los cien años de algo; acá las cosas tienen centenares de años y no sólo siguen en pie sino que huelen a pasado, a historia y -cosa rara- huelen a dolor.

No sé, Europa ha pasado por las peroes atrocidades bélicas del mundo entero, -aunque claro, en medio oriente no se quedan atrás con sus guerras- en el viejo continente las cosas han sido secas, siempre muy secas porque no es una religión lo que hay detrás, es el hombre mismo y su necesidad extraña de nadificación que empapa todo lo que hace.

Ayer estuve en Sainte-Anne y el edificio es el mismo que funcionó durante la inquisición, el mismo que vivió no una sino dos guerras mundiales, el mismo que pisaron los locos de Pinel y los de Lacan, el mismo del que habla Foucault en la historia de la locura, el mismo que aparece en tantos y tantos libros de tantas cosas, quizá todos de historia. Sainte-Anne, un lugar aterrador y no sólo porque su magnitud es más impresionante que la de la torre o el arco, sino porque dentro de ese lugar pesan centenares de años de sucesos, de historias pero principalmente de olvidos inacabados.

Uno no puede menos que sentirse aplastado por la monstruosidad del lugar y no sólo porque uno sabe que ahí dentro está la locura francesa, sino porque ahí dentro y ahí fuera estuvieron muchas otras formas humanas mucho más grandes y feroces que la locura de hoy. Sus muros aún huelen a ocupación alemana, aún apestan a muerte, saben a miedo y a ciencia, a la titubeante carrera de la ciencia que colmó de excesos el siglo XIX; pero principalmente saben a Francia, la Francia que no está hecha para los turistas sino para los habitantes, para los ancianos que viven en cada parisino que arrastra la imposible llegada del olvido, la salud de una herida que tal vez nunca termine de estar encarnada en las entrañas mismas de una nación que lo ha visto todo y no puede dejarlo.

Dentro: silencio. No había personas, como si todos se hubieran puesto de acuerdo para dejarme ahí, con la experiencia, con una decena de libros detrás de cada muro que observé, que toqué, que escuché. No había una sola persona pero todo estaba lleno de almas, de histéricas, de locos, de soldados, de médicos, principalmente de médicos. Y tuve miedo, mucho miedo. Estaba ahí, en silencio, solo y entonces supe lo que es un fantasma: Centenas de años que murmuran, que hablan de una historia que no deja de escribirse en un infinito para el que el presente es sordo y ciego; una historia que reclama su derecho de existencia en una dimensión que rebasa la nuestra -o la de los franceses- y que la abarrota, la empuja hacia su propia finitud, hacia una muerte que no por lenta no llegará. La historia es un fantasma, un murmullo que insiste en el infinito, donde se ha escrito para siempre y desde donde obliga a la escritura de un presente que insiste en no escribirse. La eternidad seca conseguida tras la muerte, el destino de todo y de todos. Un fantasma que aterra porque se resbala de los muros, de los techos, de las puertas, de las calles, los arboles y el pasto mismo y se adhiere al cuerpo como aire que lo palpa todo y roba el presente y no deja sino un pasado incomprensible e invisible; un fantasma que se roba todo lo que toca y vacía de sentido la vida, el hoy... eso es la historia, la muerte que prolonga en el inalcanzable infinito la monstruosidad del hombre. Y eso es Sainte-Anne, el olvido en su verdad absoluta de doble imposibilidad.

Y es quizá por eso que los turistas y los inmigrantes estamos condenados a no conocer París jamás, porque somos ruidosos y ensuciamos; porque no tenemos nada para comprender que París no es una capital turística sino un fantasma que llora todo el tiempo en sus calles, edificios, plazas e instituciones, pero que principalmente grita en cada parisino, en cada francés y ayer, aterradoramente, me gritó.

Aquí vivo

Thursday, January 21, 2010

Diario de campo 4 - février 1984.

Je n'ai pas pu commencer comme à l'habitude mon cours a début de janvier. J'ai été malade, réellement malade...

Wednesday, January 20, 2010

Diario de campo 3 o AsociAción libre

Estaba en la casa familiar, tal y como ésta era antes de que mis padres decidieran el divorcio, excepto porque mi cama estaba del otro lado. Yo tenía la guitarra electroacústica de A. y trataba de hacerla sonar con las manitas de un muñeco -como G.I. Joe- que empuñaba en mi mano derecha. De pronto al voltear vi a mi hermano acostado y le dije con mucha tristeza "si vivieras aquí sería hora de que hiciéramos grandes canciones, las mejores. Pero ya es tarde, tienes que irte". Creo que en ese momento el acostado era yo y sentí mucha tristeza y ganas de llorar; entonces me levanté y vi a mi padre, agachado, buscaba o acomodaba algo en un mueble y salí corriendo. Todo estaba en su lugar, todo era como antaño y entonces dejé la guitarra, no sé porque no la podía cargar el resto del camino y la dejé. Entré a la recámara de mis padres y ahí estaba mamá, ante su tocador, me veía y me decía "no llores, ya vas a ir a dejar tus lágrimas a otro lado". Me abrazó aunque yo no a ella y entonces me vi con el abrigo y el gorro puestos y mis lágrimas no aguantaron más y con los ojos apretados y llenos de un llanto que ya nunca salió, deperté... en París.

Diario de campo 2 o "El gato ya tomó agua"

Cuando recogimos a la fuchi (la cariñosísima gatita negra que aún vive en la casa familiar) estaba en una banca de un parque, parecía abandonada y no se movía, se dejó tocar y cargar; los primeros días estaba metida en un huequito de mi recámara y no se movía para nada, pensamos que moriría. Ya no recuerdo cuántos, pero pasó días sin comer ni beber absolutamente nada, hasta que en un momento tomó agua y al poco tiempo comió y después de varios días comenzó a subir a la cama, a ronronear y a hacer suya la casa y a la manada de gatos que había entonces en casa.

Hoy es la única gata que queda de decenas de gatos que pasaron por ahí; hoy es un animal confíado, tierno y cariñoso y yo a veces la extraño mucho. Pero el punto es que cada gato tiene su tiempo de adaptación y cada animal decide cuándo hace suyo un hogar y si se queda ahí o se va. La fuchi se quedó y hace ya cerca de diez años que lo hizo; uno no se da cuenta de cómo pasa el tiempo pero hoy ella tiene un hogar donde ya ni siquiera hay personas, creo que esa es una lección, rara, pero lección...

Friday, January 15, 2010

Diario de campo 1 o de un viajero al que no le gusta viajar

Doce horas de avión es una ridiculez en tiempo de OVNIs y teletransportación, pero ya estoy acá, un poco tarde y pobre, muy pobre para la vida en una ciudad tan cara. No sé si estoy contento o no, lo que sé es que extraño tantas cosas de mi vida en México y no precisamente el chile o las tortillas sino lo verdaderamente mío, la vida que he construido en estos últimos años. Estoy tan extraño en esta vida que sigo durmiendo y despertando con el horario mexicano, cosa que no debe ser porque el día parisino me está durando como tres horas. Anoche me dormí pensado en mi cama y la ventana y las almohadas pero principalmente en la osa a quien extraño más que a nada, al final eso me reconfortó bastante y concilié el sueño a las siete de la mañana francesa, lo que me llevó a despertarme a las tres, cuando ya todo está cerrado por la hora de la comida. En fin que al final hice mi primera comida después de cerca de 36 horas de haber probado bocado por última vez y la vida me dió el revés más cagado de todos: mi mal francés no me permitió escuchar el atún en el menú barato que compraba y la sorpresa fue que mi sandwich incluía las dos cosas que más odio en la vida, mayonesa y huevo cocido, pero en fin, soy un indio en otra tierra y como tal me lo tragué sin chistar, sentado en una banca de la calle pero con la única compensación que me ha dado la vida en estos días, mi comida incluía una gran cocacola de lata y lo demás ya no importó, al primer trago me regresó el alma al cuerpo y las ganas de vivir, después corrí a un super y compré 10 cocacolas más que seguro me durarán toda la semana, después veré qué hacer.

Pues bien, no me gusta viajar, me siento mal y no me acostumbro, pero creo que es hora de obligarme a romper con mi destino nopal y dar los kilos para tratar de salir del hoyo en el que vivimos todos los tercermundistas que conozco. Extraño mucho mi casa pero sé que más bien quiero lamer la cadena que me tiene amarrado, así que de hombres me quedo como estoy y a tratar de vencer el terror que le tengo a las distancias y al desapego. Amo mi vida pero ella también está donde estoy yo, espero hacerme a la idea de esto.

Wednesday, December 23, 2009

¿Y cómo puedo yo?

Dime, ¿cómo puedo regresarte las ganas? dime ¿cómo puedo devolverte el entusiasmo, las ganas de vivir? ¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué debo hacer yo? ¿Cómo hacerte recordar las tardes en el coche, manejando hacia cualquier lugar, hablando y hablando de cualquier cosa o escuchando música en las veintemil bocinas de tu, nuestro Ford Galaxie en el que metíamos once personas y dos más en la cajuela? ¿Cómo recordarte las pizzas de Shakey's, los tacos del negro, el Burger boy? ¿Cómo devolverte el espíritu de niño que tenías mientras cargábamos a la beba y la acercábamos al foco? Dime cómo, cómo recuperar los juegos de Street Fighter, cómo recuperar al mejor Ryu que he visto jamás? ¿Cómo volver a colgar los cuadros de Sailor Moon en los muros de tu corazón? ¿Cómo sentarnos juntos a cantar El cielo resplandece a mi alrededor... y esperar el cambio de Gokú y las fusiones de Píccoro? ¿Cómo te devuelvo al auto en las noches a pasaear, a meternos a cualquier fiesta, a comer tacos, a cargar instrumentos? ¿Cómo hago para que me vuelvas a afinar el bajo con sólo sentir las cuerdas porque eres el único de los tres que no le tiene miedo al público? ¿Cómo hago para volver a oír en el radio que la Tsubame en la que rf y tú participan en un rally es una ridiculez que se desbarata con el aire? ¿Cómo puedo lograr que te sientes a mi lado toda la noche a sacar y poner canciones de Pink Floyd? ¿Cómo puedo hacer para que vayamos juntos a comprar discos? Quiero que me ganes en los video juegos, quiero que te quedes dormido mientras juegas, quiero que te burles de mi mientras me dices que tengo mi cara de sueño pero quiero seguir tocando. Quiero que bailemos surf toda la noche mientras escuchamos grupos que no tocan ni la mitad de bien que nosotros. Quiero que salgamos, que visitemos a nuestras amigas el día de navidad, que les llevemos flores, que cantemos canciones en la puerta de quien sea. Quiero ver tus ojos radiantes, alegres, llenos de vida, quiero escuchar tu guitarrra y tu voz cantando cualquier canción de Cerati. Quiero que peleemos, que juguemos luchas que nos burlemos de los demás que le jalemos las orejas a los perros, que le peguemos a Raúl. Quiero que te rías, que te rías mucho, hasta reventar y que me hagas reír, porque eres un maestro de la ocurrencia. Quiero que estés aquí como siempre porque te extraño mucho, porque eres la falta más grande que tengo en mi vida, porque sabes que te quiero mucho, que te quiero como a nadie, porque somos amigos, los mejores, porque nunca hemos sido hermanos, porque no sabemos lo que es serlo, porque nosotros sólo conocemos el amor sincero de la amistad. Quiero hacerme viejo contigo, no quiero vivir una vida sin ti, no quiero envejecer si no veo tu pelo encanecer con el mío. Quiero volver a dormir y saber que ahí estarás mañana y yo también. No quiero que se me acabe la vida sin ti, sin tu voz, sin tu mirada, sin tus notas en la guitarra. Quiero que regreses porque eres muy importante para mi. Ya no quiero que sufras, ya no quiero que tengas miedo, ya no quiero que te resignes, ya no quiero que te quedes a deber en la vida, ya no quiero que estés lejos de ti, pero dime cómo, dime cómo te enseño que eres grande, enorme, que eres magnífico, que eres el mejor. Dime cómo te recupero, dime cómo...

Monday, December 14, 2009

Contradicción

Siempre digo que la gente que estudia en la U de L -que vale la pena- termina por salirse e irse a mejores lugares. Sin embargo, yo estudié ahí y terminé la licenciatura y además, después trabajé dando clases en ese lugar por seis años, así que creo que estoy en el hoyo...

Matías y Tamara

Felicidades

Friday, December 11, 2009

Eto'o



Me devolviste el espiritu. Y me hiciste recordar lo que es ser humano y lo que es el amor incondicional. ¿Sabes? he tratado de pensar en el día que tenga una casa y el espacio que puedo tener para criar otra mascota y ¿sabes? me resulta imposible pensar en tener espacio en mi vida para otro perro.

Una vez tuve una perra, beba se llamaba (horrible nombre y se lo puse yo) y la traicioné, sus últimos años los vivió en una azotea, lejos de mi, lejos de la cama en la que solía dormir cuando yo todavía no me interesaba en la basura de las relaciones dependientes. La traicioné y murió lejos de mi, en la calle, lejos de todo el cariño que mi hermano y yo le tuvimos durante tantos años.

Pero contigo es diferente, te veniste a meter a mi vida en todo sentido, me recordaste que hay actos de amor que no son sacrificiales sino sublimes, que se hacen no por obligación sino por cariño, por prodigar amor a quien no lo pide, lo provoca.

Yo no sé si hay que tratar a un perro como perro para tenerlo bien educado, yo no sé si hay que hacerse dominante para que el perro viva sus condiciones caninas adecuadas, lo que sé es que ustedes llevan milenios acompañando a los estúpidos hombres y saben mucho más cómo tratarnos que nosotros a ustedes, porque ustedes saben tocar el corazón del más recio de los humanos y no necesitan un César Millan que los enseñe. Para mi no eres un adorno, no eres algo que lucir ni que educar para que los otros vean lo buen ser humano que soy y lo grande del vínculo que puedo tener con un animal. Para mi no eres la parte buena de mi corazón que aflora en la adopción de un animal desamparado, no eres ni serás un perro de un condechi cualquiera. Creo, más bien, que eres quien me devolvió el corazón que hacía años había perdido, porque para eso apareciste en mi vida, para devolverme esa capacidad de amar algo, que hace tanto había olvidado, porque Eto'o, me recordaste lo que es tener un amigo.

Hoy te dejé en otra casa, mucho más grande, mucho más espaciosa que cualquier lugar que yo pueda ofrecerte hoy en día, te dejé al lado de una Harley que vale lo que yo gano en un año de trabajo, pero no te dejé ahí porque sea un lugar más amplio o porque haya más dinero, te dejé en esa casa porque tenerte aquí sería dañarte, acabar con tu potencial, te dejé porque te adoro perrito, te quiero muchísimo, te dejé porque eres muy grande y mereces vivir una vida grande, te dejé porque quiero verte crecer grande y feliz (si es que un perro sabe ser feliz).

Amigo, de verdad te agradezco que me hayas hecho comprender que cuando se ama, uno no puede perder, jamás se pierde en el amor; y es que hoy, a las seis de la mañana me provocaste un acto de amor, un acto sublime como el haberte conocido. Hoy a las seis de la mañana tomé tu correa y dimos un paseo juntos, como todos los días y te llevé hasta la puerta de la casa que ahora es tuya, tan tuya como ésta en la que vivimos juntos por algún tiempo; y te acaricié y tú corriste y mordiste y ladraste y corriste más, entraste a tu casa y mordiste el tapete y te llevaste la toalla que me había acompañado desde niño y hoy te acompaña a ti y te acompañará por algún tiempo. Anoche dormimos juntos -quizá por última vez- y te acaricié y estuviste a mis pies toda la noche porque eso sabes hacer, velar por los tuyos; anoche me diste lo último que necesitaba para querer cuidarte hasta que uno de los dos deje de respirar.

Eto'o te dejé porque te quiero y mi corazón está feliz de haberte encontrado un hogar tan lleno de tanto como éste que hoy dejas repleto de ti, de tu imagen, del tiempo que fuimos los mejores amigos, de tus dientes y tus ojitos, de tus orejas apunto de pararse, de tus primeros ladridos, de los paseos por el parque y en el jardín del consultorio. Me alegra saber que a mi casa -a tú casa- no le faltas ni le faltarás, al cotrario, la llenas, le das sentido a cada rincón, a cada mueble, a cada huequito que hiciste tan tuyo como esa capacidad de cariño que despertaste en alguien que pensó que la había perdido.

Fuiste, eres y serás mi amiguito, hoy y siempre, te debo mucho y cuidaré que la vida te devuelva tanto como lo que tú me has dado con el simple hecho de ser tú. Hiciste un lugar en mi vida y nunca, nunca voy a olvidarlo. Te quiero perrito, te quiero muchísimo y nunca voy a olvidarte. Buena vida para ti, trataré de hacer lo mismo para mi.

Monday, December 07, 2009

¿Latino?

Latina tu abuela... hace mucho dejé de ser latino.

Y por cierto y contestando a las estupideces de mis compañeritos de primaria y secundaria: alguien bautizado no es católico por el hecho de que un pendejo en asociación con toda una familia le haya echado agua a un pobre chamaco que ni cuenta se dió. El católico de nuestro tiempo es sólo un pobre imbécil ciego de sí que mamó una idea de paternidad que caracteriza el siglo en el que vive. Y pobres diablos aquellos que creen que se puede obligar a un hombre a vincularse con una religión sólo por un acto eclesiástico sin fondo.

Así pues, mi sangre es nopala por parte de mi madre y camella por parte de mi padre; las dos naciones de las que proviene mi familia están llenas de cactáceas, pero yo no soy latino porque no pienso ni pensaré como ellos y tampoco soy un ignorante que confía en el aspecto de la piel. Pero eso sí, cómo me gusta perder el tiempo en el blog.

TELETÓN

Retrasados mentales dándole dinero a retrasados mentales... la pura onda.

Thursday, November 26, 2009

Si de todos modos te vas a morir, ¿por qué no jugar todas tus cartas en la vida?

De la vejez

Amigo, cuando ya le operan a uno bolas que le salen en el cuerpo, la vida da señales de algo más que madurez. Si además contemplamos que nuestro grupo tiene la mitad de años que el The Wall de Pink Floyd o que el Disintegration apenas le saca cinco años a berenice, está pa tener miedo. Espero que no sea pronto el día que nos empujemos las sillas de ruedas o nos sentemos en una mecedora con una cobija sobre las piernas; espero que no sea pronto que dos de nosotros recuerden al tercero; espero que ya no te operen nada porque sí asusta el rápido paso del tiempo; y espero que YA hagamos un disco.

¿Sabrías qué hacer con ella?

Te quiero tanto, tanto que hoy -sin duda- daría mi vida por ti...

Friday, November 20, 2009




Que una nación tenga verguenza de esto es sorprendente. Que pasar a un mundial de esta manera les provoque un mal sabor de boca rebasa mis expectativas. Que en verdad una nación se pronuncie en contra de un beneficio fraudulento me llena de lágrimas los ojos. ¡Sí existe! La razón, la madurez y el amor por el evento y no por el resultado existen. Seguro una institución tan mierda como el club américa sería más una verguenza que un club con un montón de seguidores en ese país. Seguro los pumas ni soñando tendrían una porra tan sucia en esa nación. Los franceses no están felices por esto, pero si a México le hubiera pasado igual estaríamos echando cohetes y embriagándonos durante días.

Acá en casa jugamos basquetbol los martes y todos marcan sus faltas aunque vayan perdiendo y aunque haya una oportunidad de sacar ventaja del asunto, creo que porque algunos creemos que somos parte del deporte y jugamos para él y no para la victoria, porque un juego limpio es un juego bonito. Hay una gran diferencia entre el señor Slim y sus Van Gogh y el pintor mismo y también hay una diferencia entre el magnate y alguien que tiene una reproducción chiquitita de la noche estrellada porque ha quedado envuelto por ella en la infinitud de su inconsciencia; dos se realizan en la obra, el otro sólo tiene dinero para comprarla. Quizá es ridículo lo que digo y está por demás pero ¿no es bonito realizarse en el acto más que poseer el acto? ¿No se gana más cuando gana el deporte que cuando se gana el juego? Creo que Michel Jordan, Pelé o Sena son ejemplos de esto y de todas maneras ellos ganaron un montón de cosas.

Me pongo de pie ante aquellos franceses a los que este triunfo les supo a derrota y me emociona saber que prontito viviré entre ustedes.

Thursday, November 19, 2009

¡Ya!

Ya no la veo llegar, trámites, dinero, venta de carros, boletos, pasaporte, visa, idioma, me duele el cuello hace ya varios días y siento mucha tristeza de no poder ver a casi nadie de los que quieren echar una última charla antes del exilio. Quiero tocar y descansar un poco antes de irme pero ya no veo cómo, odio la burocracia y los trabajos finales me están matando. Estoy tan atareado que ni puedo escribir congruente en esta madre así que mejor me voy.

Lo que hace muy feliz es que por fin, por fin, en dos semanas y media parto para la tierra del Foucault.

Tuesday, November 10, 2009

Este muro lo hicieron para mantener a la gente dentro de un país



Este para mantener a la gente fuera de otro



Existe una gran diferencia.

Hace 20 años

Una nación tenía hambre y ganas de libertad. Hace veinte años millares de personas salían a la calle a protestar sabiendo, concientes de que podían no regresar a casa; habían visto a otros morir en días anteriores y aún así salieron a la calle con nada más que sus voces. Y hace dos décadas un gobierno opresor, tiránico intentó amedrentar al pueblo, al periodismo, al entusismo y a la solidaridad y el gobierno mismo tuvo que hacerse hacia atrás. Y hace una veintena de años las ganas de libertad, la fraternidad y la comunión entre ciudadanos rompieron las cadenas del miedo porque cada uno de esos hombres vivió, marchó y luchó no por ellos mismos sino por todos, por cada uno de los que estaban a un lado, atrás, adelante, antes y después. Hace veinte años las personas de un pueblo agotado por un sistema devorador, deficiente, obsoleto, sistema de terror, dejaron de escapar, de correr y de refugiarse en otros paises porque ellos tenían el propio, porque tenían un hogar y era suyo y de ningún sistema político. Hace cuatro lustros millares de personas dijeron "No más" y salieron día tras día a las calles, sin armas, sin más fuerza que el ímpetu, que las gans de poseer su nación y sus vidas y se tomaron de las manos y con ellas enfrentaron cascos, escudos y balas, con nada más que la unión, la cantidad y la confianza en un mejor mañana para sus hijos. Hace veinte años un muro, un régimen y un pensamiento sucumbieron en las manos de un pueblo, de una verdadera nación y eso se llama revolución.

Pero nosotros no sabemos cansarnos, no queremos cansarnos, porque nosotros no amamos a nuestros hijos ni a nuestros hermanos ni a nuestros padres ni a nosotros mismos, porque nosotros no amamos la libertad y no amamos la grandeza, porque nosotros no somos una gran nación y no queremos serlo, porque a nosotros el hambre no nos harta, porque preferimos heredarla a nuestros hijos que morir para que ellos no la vivan, porque aquí al revolucionario lo llamamos villano y porque lamemos la cadena que nos detiene en nuestra caverna, porque linchamos al liberador y encumbramos al opresor, al tirano, al asesino, porque esperamos su favor y no su trabajo, porque no sabemos vivir dueños de nosotros mismos, porque para nosotros dios es un látigo y no una filosofía, porque somos niños con miedo a ser hombres o viejos sin fuerza para levantarnos hacia la esperanza.

Berlín fue testigo de la grandeza de un pueblo y yo soy testigo de la falta de pueblo en la que México está sumido y, otra vez, me averguenzo.

Me averguenzo

Me averguenzo de mi país y de mi gente, me averguenzo de lo que somos y de lo que seremos, de no pensar en el futuro y de soportar el momento simplón y mediocre que vivimos. Me averguenzo por cada uno de los mexicanos y siento pena por nosotros. No tengo cara para enorgullecerme por nada frente al mundo y lo lamento... lo lamento.

No, no, no

Thursday, November 05, 2009

¿Quién quiere más de 100?



Si cien son suficientes para cambiar al mundo...

Y quién como usted señor que los vivió para ver su pensamiento crecer y florecer; y quién como usted que ha sido la última huella de un pensamiento tan hermoso como el que algunos -no pocos, en aquel tiempo no eran pocos- como usted fundaron y vieron perderse en las ridiculeces que hacemos hoy en día.

Fue grande y longevo y usted vio nacer y morir a la etnología, qué grande señor, qué grande que pudo ser un escalón y un testigo en la carrera de las ciencias sociales. Qué grande que le sobrevivió a Derrida con todo y su juventud y a Lacan y su escuela y a Foucault y su pensamiento. Qué grande que en el año 2009 usted seguía testificando lo que usted mismo inauguró: el pensamiento estructural. Qué grande señor porque no cualquiera puede ver tanto tiempo el mundo y observar los cambios y las modificaciones de éste; con tanto que usted vivió seguró alcanzó a notar eso que los que tenemos poco tiempo no podemos ver.

Cien años señor, cien años y la mayoría de ellos usted pensó y lo hizo mejor que muchos de los que sumados multiplicarían su edad. Usted pensó y los antropólogos todavía están lejos de hacerlo. Qué grande fue su vida y qué larga y qué agradecido estoy con usted porque, aunque pocos libros suyos he leído cada uno lo he leído hasta la última hoja porque usted parece saberlo todo, parece conocer exactramente cómo funcionan los hombres y lo que algunos llaman cultura. Qué grande que en la última parte del Pensamiento salvaje usted hizo de la historia nuestra forma de mito; qué grande que en la antropología estructural usted hizo de la etnografía un paso y no un método. Qué grande que escribió -y lo hizo usted sólo- las Estructuras elementales del parentezco. Qué grande que hizo a los hombres sus maestros y no sus objetos; qué grande que usted no tuvo humildad sino inteligencia para saber que de los otros nadie puede saber. Qué grande que nos acompañó hasta este siglo y hasta este milenio y que por fin nos ha soltado la mano para seguir solos, sin usted que era el último y sin los otros que hace tanto se fueron y nos dejaron. No le fallaremos señor, por lo menos yo no lo haré y que quede dicho desde hoy, mi tesis será un homenaje completo a usted y su pensamiento porque lamentablemente usted se fue antes de ser entrevistado para ella, porque en un mes estaría yo en su patría y quería hablar de discurso e historia con usted.

Lamentable muerte temprana, lamentable que no me haya usted esperado para estrechar su mano, pero afortunadamente usted no murió antes de mi nacimiento intelectual. Ni modo, no alcanzó a firmarme su libro...

Friday, October 30, 2009

!Que arda, que arda México!

Agarremos un arma, lo que sea, un palo, un cuchillo de cocina, una resortera, ya conseguiremos escopetas y ametralladoras. Somos más de noventa millones, ellos son mucho menos, los superamos mil a uno porque además somos más personas que balas. Agarren lo que sea, busquen en sus baños y cocinas, arranquen un pedazo del techo de lámina de sus casas. Vamos todos, no pueden ganarnos. Hay que cortarles la cabeza. Mejor hay que cortarles el pene. Hombres, mujeres, jóvenes, ancianos ya no tenemos nada que perder. Hay que quitarles nuestro petroleo, nuestra agua, nuestra comida, nuestro dinero, nuestro país. Vamos, hay que morirnos para recuperar lo que es nuestro ¿cuánta más hambre podríamos tener? Que nuestros hijos o nuestros nietos tengan el país que nosotros ya no podemos tener. Un acto de amor, eso pido, un acto de amor, no por ustedes mismos sino por algo más grande, por una patria que nos ha sido robada. Vamos, levántense, dejen sus pinches trabajitos de dos pesos, la comida se la quitamos a walmart o a soriana o a la chingada que nos la deja caer carísima. Ya es hora: HAY QUE CORTARLES LA CABEZA. Hay que arrastralos a golpes por las calles pobres de nuestro país. Hay que embarrar a Felipe en el lodo de los pisos de las casas de nuestros pueblos. Hay que cortarles las manos por rateros y cortarles la lengua por habladores. Hay que quitarles todo menos los ojos para que puedan ver la miseria a la que nos han llevado por su egoísmo. Y hay que hacer lo mismo con cada mexicano que se ame más que a su patria porque hay que enseñarles a ser patriotas. Agarren lo que tengan a la mano: un libro para los estrategas y un tubo para los soldados. Tomemos nuestros miserables autos o robémonos unas Hummers y vamos contra ellos, contra cada legislador, diputado o jefe delegacional. Somos más. Somos miles más y el país es nuestro. Vamos a recuperar nuestra casa. Vamos a quitarles todo lo que nos han quitado ellos. Vamos a echar de aquí a cada cerdo extranjero que que viene a apoderarse del salario de los mexicanos. Vamos a morirnos de una buena vez por México y no a dejar que nos gasten la vida con la miseria en que la han convertido. Levántense, un último día de mediocridad, un último día de soportar este infierno. Vamos a cortarles la cabeza y a colgarla afuera de los pinos y que el mundo sepa que somos mexicanos y que ya no tenemos miedo a nada ni a nadie. Que sepan que aquí reina la ley del pueblo, de los hombres que aman a sus hijos y a los hijos de sus hermanos y que hemos dado la vida por cada uno de esos hijos y por los hijos de ellos. ¡Que les corten la cabeza! !Que México es nuestro! ¡Que revolución se escriba con sangre! La mía está al servicio de la patria ¿La de quién más?
Us, and them
And after all were only ordinary men.
Me, and you.
God only knows it's not what we would choose to do.

Forward he cried from the rear
And the front rank died.
And the general sat and the lines on the map
Moved from side to side.

Black and blue
And who knows which is which and who is who.
Up and down.
But in the end it's only round and round.

Haven't you heard it's a battle of words
The poster bearer cried.
Listen son, said the man with the gun
There's room for you inside.

Down and out
It can't be helped but there's a lot of it about.
With, without.
And who'll deny it's what the fighting's all about?

Out of the way, it's a busy day
I've got things on my mind.
For the want of the price of tea and a slice
The old man died.

- 26 -

Hermosa noticia anticipada, parto hacia el viejo continente los primeros días de diciembre. Tengo un montón de miedo pero voy con un montón de ganas de hacerlo, de conocer no sólo lo que mi tesis implica, sino todo lo que otro mundo, otra dimensión distinta a la mía, a la nuestra me ha mostrado que es la vida.

Tengo muchísimo miedo pero también un buen de ganas. Je m'apelle Jorge. Je suis mexican. J'ai faim. Espero me alcance.

To the exile I must go

Because my country is any more mine nor yours, 'cause they stole it, they got it and they are killing it. I must go to take care of Mexico in myself, far away from it...

Thursday, October 29, 2009

Ya vámonos, ya no soporto esta pinche fiesta...

Gracias a usted no fuimos a Italia




Y hoy me disculpo por haberme enojado con usted durante varios años. Porque usted ama el deporte y ama el futbol y ama a su país. Porque usted no denuncia unos cachirules, usted denuncia una mafia. Porque usted hace saber a todos que en el futbol mexicano existen intereses tan sucios, tan viles, tan puercos que no dejan que crezca un deporte al que se ama tanto en este país. Porque usted le gritó a México "miren lo que hacen estos cerdos mafiosos" y los ciegos mexicanos nos enojamos con usted y lo culpamos de haber desperdiciado a la mejor generación de futbolistas que podríamos haber tenido (incluido Hugo). Pero es que ese golpe debió reformar la institución futbolística mexicana. Pero usted lo ha dicho, vivimos en un país sin memoria y -lamentablemente- sin criterio. Pero que podía usted esperar de una nación en la que la mayoría de la gente se identifica con instituciones como el club América y su filosofía de ganar o ganar como sea y a costa de lo que sea, en la que gente como usted es repudiada e incomprendida; país en el que quien se afilia a usted lo hace sólo porque usted no está de acuerdo con nada y no porque puedan ver que usted es la huella de una revolución que se ahoga en las imágenes de Joaquín López-Dóriga o Javier Alatorre, en las palabras de Raúl Sarmiento o Enrique "ignoranciaarrogante" Bermudez, o en la mano del compallito.

Pero usted ama su país y ama el futbol y usted quiso hacer una revolución (y no con armas sino con denuncia y con confianza en nosotros). Usted dijo "Miren..." y nosotros no quisimos ver y NUNCA veremos. Porque gente como usted hay tan poca y televisión mala hay tanta y americanistas, pumistas y chivistas tantos que no parece posible que el grito de una sola voz o de unas cuantas sea escuchado por quienes no tenemos oídos.

Discúlpeme señor, me siento avergonzado con usted por estos años de cerrazón e ignorancia, por no saber escuchar, por no saber leer lo que usted hacía. Porque usted ha querido un bien para el futbol mexicano, para el deporte que hace ricos a un par de pendejos y pobres de espíritu a millones que no sabemos, que no queremos ver y que, miserablemente, jamás seremos capaces de ver la riqueza de gente como usted.

Perdone, perdone, es usted un caballero y yo sólo he sido un plebeyo.

Pobre diablo que crees que el saber es un patrimonio

Tuesday, October 27, 2009

Importante país líder en la exportación de manufactura e hidrocarburos busca

Gente para el puesto de presidente, diputados y senadores.

Requistos:

Buena presentación, capacidad de liderazgo y decisión. Experiencia comprobable de diez años en la administración y desarrollo de empresas. Vinculados con el ámbito académico. Con habilidades demostradas en relaciones internacionales. Honestidad e inquietud emprendedora.

Ofrecemos, sueldo base y atractivas prestaciones. Contrato de tres hasta seis años. Seguro médico en importante institución pública de la que ustedes mismos se van a encargar de administrar y mejorar. Crecimiento al mismo nivel que el país. Desarrollo personal, laboral y profesional.

Interesados presentarse con

Currículum comprobable de los últimos 10 años. Dos cartas de recomendación laboral. Dos cartas de recomendación académica. Antecedentes de NO pertenencia a un partido político. Antecedentes no penales. Propuesta de gobierno elaborada entre diez y quince cuartillas en la que expongan: motivos de postulación; porpuesta para el crecimiento económico del país al corto y mediano plazo; viabilidad de la misma; objetivos a alcanzar en el primer año y objetivos a tres y seis años según sea el puesto requerido. Se realizará estudio socioeconómico que será tomado en cuenta para la selección en la primera fase.

Restricciones

Gente sin experiencia, ambiciosa y sin desarrollo profesional anterior demostrable favor de abstenerse. Igualmente narcotraficantes e hijos de puta no se presenten que no serán tomados en cuenta.

A LOS TRABAJADORES QUE TENEMOS ACTUALMENTE EN LOS PUESTOS ANTES MENCIONADOS LES INFORMAMOS QUE, A PARTIR DE LA PUBLICACIÓN DE LA PRESENTE CONVOCATORIA, QUEDAN DESPEDIDOS Y NO SERÁN FINIQUITADOS YA QUE SE COMENZARÁ UN JUICIO DE DESPOJO Y OTRO POR ROBO, USURPACIÓN DE PROFESIÓN, HOMICIDIO Y FRAUDE EN CONTRA DE CASI TODOS USTEDES. ESPERANDO TODOS LOS QUE LO MERECEN TERMINEN EN LA CÁRCEL. CERDOS.

Monday, October 26, 2009

Gracias señor presidente

Gracias por haber creado una máquina del tiempo, por traer a México de vuelta a los setenta, por acercarnos a los años de Miguel de la Madrid, a las devaluaciones y a la inflación desmedida. Gracias por hacer, en tres años, que el empleo haya dejado de ser indigno, porque ahora ya ni existe; por hacer de los salarios una burla en comparación con los costos de la vida diaria. Todos los mexicanos le agradecemos haber permitido que se duplicaran algunos precios y que otros se multiplicaran sin regulación alguna, por lograr que ya no podamos gastar más que en comida. Gracias por reactivar la necesidad de la fayuca (palabra tan vieja que ni sé escribirla). Gacias por haber empujado otra vez a las oleadas de migrantes que no pueden más con la vida que gente como usted ha provocado en el país. Gracias señor presidente por hacer que una computadora sea un lujo y que internet no sea una vía de comunicación sino una marca de estatus económico. Gracias porque las tortillas ya son caras, la leche debe consumirse de a menos y la carne es algo para algunos días. Gracias C. Presidente porque desde que usted llegó al poder reacomodó el país de aquellos tiranos como ese señor Echeverría. Gracias porque usted destruyó la libertad de expresión, por haber hecho de la tele, la radio y los periódicos una realidad para los críticos de los medios (¿o miedos?) de comunicación; usted les ha dado los medios para que puedan decir con verdad absoluta que son medios de control masivo de conciencias. Gracias por terminar con las posibilidades educativas, gracias por hacernos tecnólogos, por hacer del pensamiento un asunto de disciplina y trabajo obediente; gracias por terminar con el pensamiento político, por hacer de los intelectuales prostitutas televisivas. Gracias porque gracias a usted un billete de cien ya vale lo que valía cuando yo iba a la primaria, porque ahora cien pesos a penas sirven para ir a la tienda. Gracias por disminuir la calidad de nuestra alimentación de la manera más inteligente que se podría haber hecho: aumentando los costos de todo lo comestible. Gracias por comenzar a cobrarnos más impuestos para que cada vez haya menos clase media y cada día se vuelva más exclusiva. GRACIAS por cargarnos la mano, por hacernos el sostén de los pobres y de ustedes los pobres con mucho dinero. Gracias por las mentiras y las promesas. Gracias por hacer fuerte nuestro peso al sostenerlo con la obediencia y la sumisión de más de cien millones de habitantes. Gracias por alborotar al narco, por acrecentar la delincuencia organizada, usted nos ha devuelto la conciencia en nostros mismos al hacernos sentir miedo: miedo de los secuestros impunes, miedo de los criminales sin escrúpulos, miedo de que cualquiera nos quite lo que con trabajo y casi a escondidas hemos podido adquirir, miedo a salir a la calle, miedo a estar en casa, miedo a tener un auto y a no tenerlo, miedo a tener un celular, miedo a poseer cualquier cosa que pueda llamar la atención de un malandro que seguro vive a unas casas de la propia. Y gracias por hacer de una casa un sueño o un cartón en una cartonería en texcoco, en neza o en aragón. Muchas gracias señor presidente por haber logrado lo que nadie antes que usted y que ahora nos pidan visa en Canadá y que pronto comiencen a pedirnos visa hasta en Panamá. Gracias por hacer de este país uno de los peores lugares para estar. Gracias por hundirnos, por someternos, por amenazarnos, por robarnos la vida que con tanto esfuerzo algunos hemos logrado. Gracias por destruir nuestro poder adquisitivo. Gracias por haber hecho que todo lo que cueste pesos sea hoy en día un lujo. Gracias por reactivar los frijoles como alimento diario. Gracias porque usted ha abierto la puerta para que la luz, el agua y los hidrocarburos sean minas de oro para gente como usted o el señor Slim. Gracias por hacer todo lo posible por destruir las reuniones de gente que se le pueda oponer. Gracias porque en vez de reformar el sindicalismo usted lo va a destruir. Gracias, señor feudal, por la esclavitud democrática en la que vivimos. Gracias por hacer de nuestra vida una lucha diaria y no una posibilidad. Gracias por quitarnos todo menos a la selección de futbol, porque a ellos sólo se les ha ido el sabor. Gracias por demostrarnos que en este país la voluntad y los berrinches de un sólo hombre pueden determinarlo todo. Gracias porque gente como usted está logrando que el silencio se extienda, que los mexicanos no hablen más, que obedezcan, que se sometan, que se callen y trabajen para usted y los suyos. Gracias por ser un asesino tan grande, porque un criminal que mata a un niño de quince años para quitarle su celular es responsabilidad de usted (y de los de antes de usted, nomás que usted es el que dió rienda suelta al crimen). Gracias por estar abriendo el camino a la pobreza extrema, a la desaparición de la clase media, al los cerdos malnacidos del PRI, a Peña Nieto. Gracias porque un día ya no podré escribir este blog con libertad si hablo de usted o de cualquiera. Gracias por que usted no ha prohibido pensar, usted ha provocado las condiciones para que pensar sea una imposibilidad o un lujo en el mejor de los casos. Gracias por estar haciendo un país de burros, porque intelectualmente ya lo somos y laboralmente qué mejor que un burro de carga mexicano. Gracias por quitarle el sabor a la vida para los mexicanos. Gracias por ser un hijodeputa. Gracias venderle el país a quien pueda comprarlo porque los mexicanos no podemos hacerlo. Gracias porque ya no tenemos que ir a la escuela para aprender lo que es una dictadura ni lo que es la esclevitud y qué bueno porque gracias a usted y a gente de su tipo los libros ya son carísimos. Gracias por hacer de la diversión algo que tenga que programarse y espaciarse, porque ahora sonreir es un asunto de recursos. Gracias por permitir que los banqueros -regularmente extranjeros- hagan suyos nuestros salarios (y creo que no se le ha ocurrido la gran idea: haga usted que para salir del país uno necesite una carta de no adeudo con los bancos, que para tener un pasaporte chequen el buró de crédito porque si no, algunos se van a fugar con sus deudas; es más, permita los golpeadores para cobrar deudas y úselos para cobrar impuestos). Gracias por el IETU y por el aumento al ISR. Gracias por quedarse el treinta porciento de mi salario y el dieciséis porciento de lo que me queda; por hacer que el salario mínimo sea menos a lo que cuesta una comida corrida. Gracias Felipe porque uno no necesita saber leer para leer la biblia y saber qué es el infierno. Gracias por dejar en claro que en México no tenemos una constitución ¿o sí la hay? ¿dónde está? Gracias porque usted es una mierda y como tal ha enmierdado la calidad de vida de cada mexicano. Gracias porque la palabra chingar ha recuperado su lugar como la palabra más clara del diccionario de México.

Friday, October 16, 2009

Us


Moop

¿Coleccionista?

Hace ocho días se me ocurrió coleccionar algo, no poriqe estuviera pensando en eso sino porque encontré una forma de relacionarme con eso. Coleccionar es relacionarse con algo, no por utilidad o necesidad, ni siquiera por rareza y particularidad, más bien es por existir ahí donde la cosa falta y muchas otras cosas reproducen esa falta.

Lo que decidí coleccionar: bajos.

Así que Thunderbird y Blackbird están en la lista; Pastorius y White Falcon, comienzo a ahorrar para ustedes.

Maldita estúpida colección en un país en el que todo nos cuesta más caro, pero no tengo nada mejor en qué gastar.

Inglorious...

"I think this is my master piece..."

Última frase de una película que verdaderamente me encantó. Yo no soy crítico de cine ni me siento con nigún derecho a comentar una película como si tuviera cierta autoridad para hacerlo (y DV tú tampoco tienes autoridad para hacerlo, que hayas visto un par de películas más que yo no te hace cinéfilo, te aseguro que has visto menos del diez por ciento de las películas que rf, mismo que sabe que ha visto verdaderamente pocas películas). Tampoco quiero hacer de este post un asunto de opinión: odio la opinión, cualquier pelagatos cree que tiene derecho a opinar porque la opinión es un asunto de subjetividad; pensar así es ser i g n o r a n t e, "asno, pa que se bienentienda", la opinión es el recurso del pobre para hacer valer una voz que ni siquiera puede ordenar o dominar.

I

Los bastardos ingloriosos termina con la frase que cité arriba (espero esté bien en inglés, porque por leer los subtítulos ya ni me acuerdo chido). Como media hora antes de que esta frase se pronunciara, me vino la idea de que ésta era la obra maestra de Tarantino, pero ¿qué tiene de espectacular? En sí nada, es la misma fórmula de siempre: un montón de historias cortadas unas independientemente de las otras, contadas así y unidas por un evento o en algún momento en particular; algunas tomas raras, que parecen errores de edición; música que quién sabe de dónde se saca este hombre (con la inclusión de David Bowie en este soundtrack) y, para rematar, los pies que parecen obsesionar tanto al gringo que escribe, produce y dirge (y creo que hasta actúa).

La misma fórmula pero en Pulp Fiction es magistral, la secuencias temporales son lo suficientemente enredadas que hacen que se tenga que pensar la totalidad de la película para que una sola escena tenga algún sentido. La misma fórmula pero por alguna razón esta vez es la mejor de todas: en esta ocasión la línea temporal se respeta e incluso se pueden predecir los cruces de las historias y los momentos en los que estos se darán; las mismas casualidades o estupideces que hacen de un evento fortuito la solución de la película entera y también ese toque gracioso que hace que las situaciones parezcan simples por el permiso que nos da a los espectadores de saberlo absolutamente todo en la película, cosa que ningún personaje comparte. Personajes muy bien trabajados distintos entre sí, con carácter, no con personalidad, eso lo figuramos nostros los espectadores, la única personalidad es la del director; personajes que tienen sus características tan delimitadas, tan propias que hacen que la pérdida de uno de ellos se note y se sienta, incluso si son "malos".

Pero lo que hace que esta sea una obra maestra es que en esta película NO SE NOTA, en todas las demás es notorio el juego que hace Tarantino de todos los elementos que acabo de describir, pero esta vez es sólo una historia, un cuento contado en el tiempo, una historia simple pero con sutilezas que hacen de todo el juego de un montón de universos una captura que atrapa al espectador (testigo prefiero yo, así nos libramos de todos los burros que no saben ver películas, esos que van al cine) durante absolutamente todo el tiempo que dura la filmación. La diversidad de idiomas que une, separa, compacta, facilita y complica las cosas, creo que es la mejor apuesta de toda la película: los idiomas, los idiomas resuelven absolutamente todo y sólo un hombre los conoce todos, los usa todos y se sirve de todos.

La sultileza de los idiomas es la sutilieza de toda la película, esta vez es una historia contada en una línea pero la diacronía está en las lengua de cada personaje y en la comprensión, semicomprensión e incomprensión de los otros.


II

Ayer pensaba que me molestaba cómo veían a los alemanes, como tontos, como berrinchudos, como intolerantes e intransigentes; toda le película se la pasan parloteando y gritoneando y portándose más con miedo que con la fuerza que se le supone a esta raza, más haciendo el ridículo que siendo Nazis. pero creo haber comprendido la situación: la lengua es la respuesta. El único alemán sereno, coherente y sensato prefiere hacerse gringo al final, de hecho es un gringo hijodeputa cualquiera que puede verse en cualquier película de detectives o hasta en CSI; pero los demás, los alemanas son un grupo que parlotea que se ve ridículo pero porque son alemanes, porque los gringos no pueden comprender absolutamente nada de ellos, por eso son una masa, porque no se les puede entender individualmente y se les reduce a ser alemanes. Qué mejor forma de hacer mofa de otras películas como la lista de Schindler o La caída o cualquiera de Nazis vs Gringos; qué mejor manera de hacer notar que esos alemanes, los de la guerra mundial ya no existen, ya no están en ningún lado y lo que llega a nosotros es un eco distorsionado de algo que fue exterminado para siempre.

No sé si Tarantino haya querido decir esto, pero la película me hace pensar esto a mi, me hace pensar nuevamente en lo imposible de la historia y del cuento en el lugar en el que la verdad histórica debería estar. Inglorious bastards es un cuento de la segunda guerra mundial y -cómo la guerra- terminó y es un cuento tan real como los cuentos de los libros de texto, del history channel, de los documentales o películas históricas. Es la misma historia ficticia pero contada a la manera en que el perro de reserva cuenta las suyas.

Una obra maestra: sí. Madura el estilo hasta hacerlo innotable y le dice al mundo "Don't fuck with your fictitious history, I can do it better 'cause I'm not a scientist, I just make films..."

Merci Monsieur Tarantino, vous m'avez rendu très hereuse.

a rf

La primera vez que intenté conseguir una beca para estudiar una maestría y luego poder trabajar en una mejor universidad fue en el año 2002 ó 2003, en ese entonces apliqué al instituto Mora y al CIDES. En el primero mi foucaultianismo y mi estúpida e inútil licenciatura me ganaron el rechazo definitvo de una institución ultra agringada; en la segunda escuela creo que mis capacidades matemáticas me hicieron quedar fuera en la primera ronda.

Fue tanta la tristeza y la desilusión que no volví a intentarlo y no busqué más otra escuela, los siguientes años sólo me dediqué a trabajar, a ser padre de una familia que ni era mía y a producir dinero que no gasté en absolutamente nada (y qué bueno, porque si hubiera comprado algo me lo hubieran robado el día que asaltaron mi casa). Finalmente, tuve que abrir los ojos del hoyo en el que me estaba metiendo: un nefasto trabajo, una relación parasitaria y hasta un montón de mascotas que más me afectaban el salario y la salud que darme ratos de alegría; incluso dejé de tener un bajo por un par de años...

En fin, antes de conseguir la beca que tengo actualmente y que está a punto de permitir lo que los dos ya sabemos, intenté en dos maestrías y recibí, las dos veces, razones contundentes del porqué no entraba yo a ambos posgrados y me deprimí muchísimo porque la espera para volver a intentarlo sería de un año completo. Sin embargo, el año pasó y ahora intenté en cuatro posgrados, sólo que esta vez me entrevisté con los investigadores de uno de ellos y aprendí cómo hablan, qué piensan y qué líneas de investigación son las más apoyadas por la institución. Fue así que logré diseñar un proyecto que le gustó a mis entrevistadores y que conseguí entrar al curso propedéutico en el instituto y después a la maestría.

Pero no es tan fácil, intenté en cuatro posgrados ese año y me quedé en dos pero el segundo era sólo para pre-requisitos, o sea que me tocaba estudiar un año de licenciatura y sin beca, o sea seguir trabajando pero ahora estudiar. Entonces, si hacemos cuentas, intenté en ocho posgrados y me quedé en uno y lo intenté en un lapso de siete años y hasta el año pasado lo logré.

Ir a Noruega o a Irlanda o a Londres o a París a estudiar y luego conseguir que uno de esos paises -de los que algunos nos sentimos ciudadanos porque compartimos el pensamiento más que la maldita tierra que pisamos- es seguramente una batalla igual de larga y complicada, o quizá más; pero deberemos lucharla y hacer todo lo que esté en las manos para conseguir vivir una calidad de vida que deseamos y merecemos desde que preferíamos a jane's adiction antes que a tex-tex (lo digo más por ti), desde que pink floyd llenaba más espacios en nuestras casas que películas estúpidas de cantinflas, pedro infante o la doña. Sólo es un sistema, hay que comprenderlo y hacerlo trabajar a nuestro favor, pero no es un sistema fácil, si lo fuera cualquier nopal se sembraría en tierras berlinesas y habría tacos de pollo con mole en la patria de joyce o wilde. Ni modo, hay que descifrar el enigma y largarnos de acá y parte de eso implica prepararnos ACADÉMICAMENTE, más allá de que en la academia muchas, muchas cosas apestan.

París, Amsterdam, Oslo o hasta Moscú están ahí esperando, sólo hay que tejer las redes adecuadas para llegar a esas ciudades que detestan a los parásitos pero que han demostrado ser el mejor asilo para la gente que le gusta pensar y producir pensamiento... No te desesperes, ya casi nos vamos.

Por cierto, AA está muy cerca de vivir en tierra del tío sam.

Wednesday, September 30, 2009

Tuesday, September 15, 2009

Thursday, September 10, 2009

El 19 de agosto del 2005 escribí esto, hoy me acordé...

Hace ya tanto tiempo...

...tenía en mi casa un tapete y una sala y una mesa tubular con crista encima; también tenía un libreo muy grande con muchos libros que nunca había leido y que estaban limpios y acomodados. Tenía una televisión muy grande en el librero en la que estaba conectada mi videocasetera y tenía un supernintendo en el que jugaba futbol todos los días.

A parte de todo eso tenía un hermano que se sentaba conmigo en un sillón de nuestra gran sala y a veces se acostaba conmigo en nuestro tapete y teníamos refresco frío y tardes calurosas. Tomábamos los controles de nuestro supernintendo y encendíamos la gran televisión para despues jugar futbol hasta cansarnos... la pasábamos muy, muy bien.

Hoy hace ya tanto tiempo, no tengo ya un tapete ni una sala ni una gran televisión, ya no tengo un supernintendo ni tardes calurosas ni refresco frío. Y hoy no tengo un hermano que se siente conmigo en el sillón de nuestra sala grande que ya no está ni que se acueste conmigo en el suelo y encienda nuestra gran televisión y el supernintendo para jugar futbol toda la tarde, hasta cansarnos y pasarnos un buen día.

Sin embargo, hoy es su cumpleaños y lo extraño y justo ahora una serie de pelmazos están arreglando el patio para la fiesta de mi hermano a la que no fui invitado... a veces lo extraño mucho.

No importa, lamento que el tiempo haya pasado, que ya no haya una gran sala en mi casa ni refresco ni televisión ni supernintendo ni tapete, pero más lamento que ya no esté mi hermano como cuando eramos un par de niños que se divertían por el simple hecho de estar juntos. Y lamento que la vida sea así, lamento saber que ese tiempo ya nunca volverá a ser y que nunca más me acostaré en el tapete a jugar futbol con mi hermano y, sin emabrgo, como quisiera una oportunidad de volver a hacerlo...

Felicidades AAA, pásate muchos años más en esta tierra recordándome cuando eramos niños. Te quiero mucho.
1995/O1 Hale-Bopp‏

Monday, September 07, 2009

Friday, September 04, 2009

A veces me gusta pensar...

Que aquella es una historia de amor. Que él llevaba años amándola como a nadie, más que a sí mismo y a su propia vida. Me gusta pensar que fue un acto de amor el de aquella madrugada. Que ella sabía desde hacía mucho que él no podía, no quería vivir sin ella. A veces pienso que ella llevaba abusando de este amor el mismo tiempo que él llevaba resignando su vida por la de ella; que ella había torturado a su incompleto amante durante días, durante meses, durante los años que él había permitido cada atropello. Me gusta creer que ella había torturado a su ahora viejo amante, que le había amenazado con el abandono y el olvido, que, incluso, le había mostrado cómo podía amar a cualquier hombre que no fuera él. Me gusta pensar que ella le hizo saber una y otra vez una serie de secretos de cama que había gozado al lado de un sinnúmero de historias pasajeras, pero verdaderamente intensas. Quiero creer que ella le permitió tomar su cuerpo y le mostró desagrado cada vez, repulsión en cada oportunidad e indiferencia ante cada suspiro en que él se vaciaba de sí para llenar la imposibilidad de ella.

A veces me gusta pensar que fueron años en los que él vivió en el infierno y ella en un reino de un solo súbdito o esclavo. A veces cierro los ojos y lo veo llorando, desgarrándose el alma ante la sonrisa plácida de ella, ante la mirada de indiferencia de su todo, de su vida. Algunas veces incluso lo veo esperándola afuera de un bar o una fiesta, esperándola por horas cuando ella le llamó para pedirle que la recogiera; y la veo saliendo -cuando llegaba a salir- ebria, cayéndose, medio desnuda y oliendo a cualquier cantidad de hombres y alcohol; y lo veo cuidándola, esperando, en cada vez, que ésta sea la última, que ella abra los ojos y lo ame. Pero ella ha abierto los ojos hace años: él la ama y ella no necesita amarlo para ello, ella lo tiene y a ella él no le falta. Y cuando pienso en esto me lleno de razones para pensar en el final de la historia como un acto de amor y no como un accidente.

Porque a veces me gusta pensar que esa noche no era una noche en particular, ella no lo había insultado ni herido, ella no se había negado, como otras veces, a besarlo; no había hablado de algún amorío o de cómo le gustaba que tal o cual la tratara en la cama. Me gusta pensar que ese día no era un día tortuoso en particular; es más, quiero creer que ni siquiera él lo planeo, prefiero pensar que esa noche ella no tenía nada mejor que hacer que ir con él (no había otro mejor y él cuidaría de ella) a una fiesta, fiesta que no era trascendental, no era impactante ni excepcional. Me gusta pensar que esa noche platicaron de cualquier cosa durante horas y bebieron poco; pienso que él condujo como siempre durante varios minutos mientras veía las piernas que no podría jamás poseer, los pechos que habían sido de tantos tantas veces y tan poco suyos; veía los labios que nunca habían aceptado un beso suyo con todo el olvido de sí que implicaba cada esfuerzo por entrar en el espíritu seco de una mujer como ella. Miraba el verde de unos ojos a medio cerrar y la madurez comenzando a invadir ese hermoso rostro que él amaba desde la eternidad y para siempre. Y ese día, precisamente ese día, vio en la languidez de su amiga-enemiga amada la imposibilidad de un amor que siempre había sido una interminable promesa... y aceleró.

Y aceleró más. Ella estaba dormida o medio dormida, suficientemente ausente -como siempre- para no saber. Y me gusta pensar que él no planeaba lo que pasó, que él sólo escapaba, que aceleraba para poner distancia entre la asfixiante presencia de la belleza y su insatisfactible carencia. Me gusta pensar que él no buscó el trailer, que este estaba ahí y que podía no haber estado. Me gusta creer que ni siquiera quería que éste fuera el final de la historia, que él no sabía si quería matarla o morir él o que nada pasara, que ella lo odiara, quizá; que el coche no derrapara, que fuera de otro color, que no fuera él quien condujera.

Me gusta pensar que, conciente o inconscientemente él se encontró con la oportunidad y que, conciente o inconscientemente, la oportunidad fue tomada por él y quizá por ella hacía ya un par de décadas.

El resto de la historia ya no me gusta pensarla, esa la conozco: ninguno murió, ella sacó la peor parte, no volvió a ser la misma, perdió el resto de su juventud en un instante y él, miserable como siempre, ahora le debe y le deberá; pero él cobró esa noche y ni él, ni ella, ni nadie lo sabrá jamás.

Pero me gusta pensar que no fue una venganza, que él, ese día no lo sabía; que un segundo antes él no lo sabía. Me gusta pensar que él no quería dañarla, que él la amaba y destruirla o destruirse con ella no era más que una posibilidad más en el amor que ni él ni ella habían podido entregar a nadie más.