Monday, October 26, 2009
Gracias señor presidente
Gracias por haber creado una máquina del tiempo, por traer a México de vuelta a los setenta, por acercarnos a los años de Miguel de la Madrid, a las devaluaciones y a la inflación desmedida. Gracias por hacer, en tres años, que el empleo haya dejado de ser indigno, porque ahora ya ni existe; por hacer de los salarios una burla en comparación con los costos de la vida diaria. Todos los mexicanos le agradecemos haber permitido que se duplicaran algunos precios y que otros se multiplicaran sin regulación alguna, por lograr que ya no podamos gastar más que en comida. Gracias por reactivar la necesidad de la fayuca (palabra tan vieja que ni sé escribirla). Gacias por haber empujado otra vez a las oleadas de migrantes que no pueden más con la vida que gente como usted ha provocado en el país. Gracias señor presidente por hacer que una computadora sea un lujo y que internet no sea una vía de comunicación sino una marca de estatus económico. Gracias porque las tortillas ya son caras, la leche debe consumirse de a menos y la carne es algo para algunos días. Gracias C. Presidente porque desde que usted llegó al poder reacomodó el país de aquellos tiranos como ese señor Echeverría. Gracias porque usted destruyó la libertad de expresión, por haber hecho de la tele, la radio y los periódicos una realidad para los críticos de los medios (¿o miedos?) de comunicación; usted les ha dado los medios para que puedan decir con verdad absoluta que son medios de control masivo de conciencias. Gracias por terminar con las posibilidades educativas, gracias por hacernos tecnólogos, por hacer del pensamiento un asunto de disciplina y trabajo obediente; gracias por terminar con el pensamiento político, por hacer de los intelectuales prostitutas televisivas. Gracias porque gracias a usted un billete de cien ya vale lo que valía cuando yo iba a la primaria, porque ahora cien pesos a penas sirven para ir a la tienda. Gracias por disminuir la calidad de nuestra alimentación de la manera más inteligente que se podría haber hecho: aumentando los costos de todo lo comestible. Gracias por comenzar a cobrarnos más impuestos para que cada vez haya menos clase media y cada día se vuelva más exclusiva. GRACIAS por cargarnos la mano, por hacernos el sostén de los pobres y de ustedes los pobres con mucho dinero. Gracias por las mentiras y las promesas. Gracias por hacer fuerte nuestro peso al sostenerlo con la obediencia y la sumisión de más de cien millones de habitantes. Gracias por alborotar al narco, por acrecentar la delincuencia organizada, usted nos ha devuelto la conciencia en nostros mismos al hacernos sentir miedo: miedo de los secuestros impunes, miedo de los criminales sin escrúpulos, miedo de que cualquiera nos quite lo que con trabajo y casi a escondidas hemos podido adquirir, miedo a salir a la calle, miedo a estar en casa, miedo a tener un auto y a no tenerlo, miedo a tener un celular, miedo a poseer cualquier cosa que pueda llamar la atención de un malandro que seguro vive a unas casas de la propia. Y gracias por hacer de una casa un sueño o un cartón en una cartonería en texcoco, en neza o en aragón. Muchas gracias señor presidente por haber logrado lo que nadie antes que usted y que ahora nos pidan visa en Canadá y que pronto comiencen a pedirnos visa hasta en Panamá. Gracias por hacer de este país uno de los peores lugares para estar. Gracias por hundirnos, por someternos, por amenazarnos, por robarnos la vida que con tanto esfuerzo algunos hemos logrado. Gracias por destruir nuestro poder adquisitivo. Gracias por haber hecho que todo lo que cueste pesos sea hoy en día un lujo. Gracias por reactivar los frijoles como alimento diario. Gracias porque usted ha abierto la puerta para que la luz, el agua y los hidrocarburos sean minas de oro para gente como usted o el señor Slim. Gracias por hacer todo lo posible por destruir las reuniones de gente que se le pueda oponer. Gracias porque en vez de reformar el sindicalismo usted lo va a destruir. Gracias, señor feudal, por la esclavitud democrática en la que vivimos. Gracias por hacer de nuestra vida una lucha diaria y no una posibilidad. Gracias por quitarnos todo menos a la selección de futbol, porque a ellos sólo se les ha ido el sabor. Gracias por demostrarnos que en este país la voluntad y los berrinches de un sólo hombre pueden determinarlo todo. Gracias porque gente como usted está logrando que el silencio se extienda, que los mexicanos no hablen más, que obedezcan, que se sometan, que se callen y trabajen para usted y los suyos. Gracias por ser un asesino tan grande, porque un criminal que mata a un niño de quince años para quitarle su celular es responsabilidad de usted (y de los de antes de usted, nomás que usted es el que dió rienda suelta al crimen). Gracias por estar abriendo el camino a la pobreza extrema, a la desaparición de la clase media, al los cerdos malnacidos del PRI, a Peña Nieto. Gracias porque un día ya no podré escribir este blog con libertad si hablo de usted o de cualquiera. Gracias por que usted no ha prohibido pensar, usted ha provocado las condiciones para que pensar sea una imposibilidad o un lujo en el mejor de los casos. Gracias por estar haciendo un país de burros, porque intelectualmente ya lo somos y laboralmente qué mejor que un burro de carga mexicano. Gracias por quitarle el sabor a la vida para los mexicanos. Gracias por ser un hijodeputa. Gracias venderle el país a quien pueda comprarlo porque los mexicanos no podemos hacerlo. Gracias porque ya no tenemos que ir a la escuela para aprender lo que es una dictadura ni lo que es la esclevitud y qué bueno porque gracias a usted y a gente de su tipo los libros ya son carísimos. Gracias por hacer de la diversión algo que tenga que programarse y espaciarse, porque ahora sonreir es un asunto de recursos. Gracias por permitir que los banqueros -regularmente extranjeros- hagan suyos nuestros salarios (y creo que no se le ha ocurrido la gran idea: haga usted que para salir del país uno necesite una carta de no adeudo con los bancos, que para tener un pasaporte chequen el buró de crédito porque si no, algunos se van a fugar con sus deudas; es más, permita los golpeadores para cobrar deudas y úselos para cobrar impuestos). Gracias por el IETU y por el aumento al ISR. Gracias por quedarse el treinta porciento de mi salario y el dieciséis porciento de lo que me queda; por hacer que el salario mínimo sea menos a lo que cuesta una comida corrida. Gracias Felipe porque uno no necesita saber leer para leer la biblia y saber qué es el infierno. Gracias por dejar en claro que en México no tenemos una constitución ¿o sí la hay? ¿dónde está? Gracias porque usted es una mierda y como tal ha enmierdado la calidad de vida de cada mexicano. Gracias porque la palabra chingar ha recuperado su lugar como la palabra más clara del diccionario de México.
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2 comments:
Yo vivo en la colonia Bosque de Aragón, Municipio de Nezahualcóyotl, y no me parece que sea una cartonería, ni mi casa es de cartón. Lo que sí, todo México debería arder como cartón.
Dicen que el FECAL se puso a leer tu blogg y esto fue lo que dijo:
"No tiene que agradecer que para eso estoy"
No podre leer una frase mejor que la de:
"gracias por ser un hijo de puta"
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