Thursday, March 11, 2010

Diario de campo 29 - futbol

Felizmente he entrenado con mi equipo de futbol. Siempre me ha tocado jugar futbol con el equipo que pierde, el de los freaks, el de los olvidados, el de si no juegan pierden dos puntos en educación físca y se van a final, el de los que llevan diez años sin tocar un balón (¡y sin usar unos tenis!) y en esta ocasión el de la casa de Suiza, compuesto por tres chicos y cuatro chicas: español, suizo, suiza, suiza, alemana, mexicano, griega. Felizmente siete, el mínimo para jugar son seis, así que si jugamos todos no tendremos un sólo cambio. Primer partido contra otro combinado del mundo de una casa que, por lo menos, duplica la cantidad de gente que vive aquí y sin máximo de cambios creo que tenemos un trabajo difícil.

Felizmente me pidieron que hiciera un tiro de esquina, por derecha, a unos metros de la portería: lo hice impecable, lo que nunca y ahora soy el cobrador oficial de tiros de esquina. En el entrenamiento meti un gol y no me caí una sola vez, jugué de mezclilla (espero esté bien escrito) y mostré la pobreza de los mexicanos porque todos venían bien bonitos con sus pants y tenis y hasta agua. Entrenemos cinco, tres chicas, Lucas -el suizo- y yo; todas ellas se sentían pésimas jugadoras y aún así jugaban mejor que yo, Danja, una suiza de mi estatura tiene un control de balón que ya quisiera rf y Christina, de tierras socráticas, sabe marcar como cualquier contención de barrio. Pero la sensación fue Simona, una vikinga "a escala", debe medir un metro con cincuenta centímetros, es pequeñita pequeñita pero ella quiere que nos llamemos "Las Vikingas" y yo apoyo. Pues la pequeñita alemana tiene una pegada impresionante, metió cualquier cantidad de goles en el entrenamiento y si voló aloguna pelota, en todo caso se quejó porque sabía que podía haberlo hecho mejor; juega muy bien y de verdad que un taponcito güerito de ese tamaño se ve cagadísimo jugando y gritando como vikingo y metiendo goles como en el barrio.

Finalmente destaco que lucas tiene control de balón, yo no me cansé y creo que la contensión sigue siendo mi opción y Christina paró una bola en seco con la cola como nuestro Cuau con una sonrisa de "miren putos". Como equipo fuimos malísimos, cuando jugué con Simona tardamos horas en meter un gol y no puse un sólo pase preciso en todo el tiempo, ni ellos, así que con un equipo de mediano a bajo perderemos por humillación, pero estoy seguro que nos vamos a divertir muchísimo. Como siempre juego en el peor equipo pero en un equipo que no va a lamentar la derrota porque lo que quiere es jugar, así que alegremente digo: Qué bueno que juego para la fundación Suiza.

No comments: