Un polvo no es una cogida, es una medida. ¿Qué puede ser más pequeño que un polvo? No el polvo, un polvo, una sola partícula de polvo. Y esa cantidad puede ser usada en el amor:
¿Cuánto me quieres?
¿Esa pregunta qué?, ¿quién hace esas preguntas?
Yo
¿Y para qué?
Porque quiero saber si aún me quieres un poco.
Pues te quiero un polvo...
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1 comment:
¡Qué buena frase! Y qué consuelo que ese cariño sea un polvo.
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