Friday, June 03, 2005

I'll see you on the dark side of the moon...

La verdad es que ni sé tocar la guitarra ni me interesa aprender a hacerlo, hoy no es algo que me mate como cuando era un niño y quise aprender a tocar el bajo, cuando quería aquel viejo Fender al que extraño tanto como a mi perra siberiana. Aún así hoy toqué brain damage y canté, sólo, sin público, canté para mí, no me imaginé que fuera tan sorprendente la manera en la que uno se puede decir las cosas, en la que uno mismo va preparando el terreno para soltar una frase, una palabra que desate una revolución en la cabeza: and when the band you are in starts playing diferent tunes i'll see you on the dark side of the moon.

Antes cuando oía esta frase me parecía que tenía lógica, sentía que existía un grupo de personas que estaban en el lado oscuro de la luna, que nada más bastaba con que anduviera en el mundo y me los iría encontrando poco a poco, iría caminado con ellos hasta ese lado oscuro en la luna. Siempre encontraba un grupo de personas, gente con la que me lleveba bien, con la que convivía, así fue en la preparatoria, en la universidad y hasta en los grupos en los que toqué; también fue así con mis parejas, siempre llegaba el momento en el que sentía que yo estaba tocando en otro tono, que nadie me comprendía y me iba, así lo sigo haciendo, es quizá mi condena, de alguna manera hasta me enorgullecía, me sentía grande por ser diferente, por ir en camino a encontrarme con la gente oscura de la luna, con los genios como Roger Waters, era una forma excelente de estar, de vivir, siendo un cazador de oscuros, creo que hasta comencé mi análisis por eso, pero hoy algo cambió.

Después de las malas noticias con Sue y rf, después de mis quejas sobre las diferencias entre chicos y chicas, hoy canté (o más bien se cantó) brain damage y cuando llegué a la frase, por primera vez en la vida, no me gustó y no solo no me gustó, me dió miedo, me espantó mucho y es que empecé a ver a la banda que tocaba en tonos diferentes a los míos y tuve terror: el mundo. Todo el mundo toca no solo en diferentes tonos, tocan con otra escala que ni siquera conozco y lo peor es que si me quiero ir al otro lado de la luna el único remedio que se me ocurre es irme a la luna, o sea, desaparecer de esta tierra, de las personas que cada vez me gustan menos.

Soy popular, lo sé, hay mucha gente a mi alrededor. Un día estaba solo en la universidad y pensé: "me sentaré aquí y no tardará en llegar alguien a platicar conmigo." Dicho y hecho, no pasaron ni treinta segundos cuando ya estaba rodeado de personas, gente que quiere preguntarme cosas, gente que me compra cosas, chicas que se mueren por que les haga caso, amigos, cuates y de más. Yo me he hecho esa fama, fuera de ahí me sucede en las tocadas, cuando Michel no va la gente se me acerca por montones y me invitan cerveza y platican conmigo y hasta me tachan de cotizado. Lo odio.

Hoy, cuando la canción se cantó para mí, me entristeció la idea de mi soledad en todo esto, no solo de la mía sino la de todos, lo de rf y Sue Richards me hizo pensar tanto lo imposible que es estar entre nosotros, con nosotros, relacionarnos. Somos solos, solos moriremos y desapareceremos. Yo desapareceré y eso me da mucho miedo.

Hoy pensé en mi muerte, me la imaginé en un accidente, imaginé que yo sacaba medio cuerpo por el la ventana del auto y que un autobus me aplastaba, me arrancaba el cuerpo de las piernas y me dejaba tendido a medio eje vial. Imaginé al R. llorando mi muerte, imaginé a los testigos haciendo bola, imaginé el resto de mi cuerpo apretándose el cinturón para conservar la vida unos segundos más. Imaginé lágrimas en mis ojos, lamentando morir ahora, ahora que quiero hacer tanto, ahora que tengo tantas ganas de escribir. Imaginé que pedía la tesina de Adam que estaba en mi mochila, para leer un poco antes de morir. Imaginé que pensaba en Nietzsche y en Aurora. Imaginé que moriría sin querer morir.

¿Por qué me entristeció tanto la imagen? Ni lo sé, sé que me dejó mal el pensarlo, que soy frágil, que la vida es frágil que voy a morir, un día solo desapareceré y no quiero, no quiero estar de paso, de verdad no quiero morir, no quiero no estar, es lo único que tengo ¿por qué he de perderlo alguna vez? ¿por qué el maldito cuerpo ha de ser más fuerte que la voluntad? Todo lo que hacemos los hombres es solo por representar lo inevitable de la maldita nada a la que todos arribaremos, hasta la más violenta de las guerras termina en eso, en una simbolización que perfora y que duele, que es nada. Hoy se acabó, algo pasó y estoy triste, el Dark side of the moon en el que vivo no es el de los que se resignan a morir, el de los que se conforman con simbolizar la muerte a lo largo de la vida; es el de los que no quieren ni querrán morir y que saben que morirán... al menos viví y lo vi.

Al final de Eclipse una voz dice: there is no dark side in the moon really... de hecho toda la luna es oscura, el sol nos cuenta una mentira...

2 comments:

leazel said...

Todos tocamos en tonos diferentes a los demás.
Tal vés se pueda dar una transferencia qu ehaga que las notas se escuchen armónicas, ¿cuál lado oscuro? a veces hay que esatar en la oscuridad para saber que existe la luz, pues no puede existir una sin la otra (¡la danza del fuego!, gritarían a coro los de Mago de Oz). Realmente sería triste sin tu presencia, ¡pobres chicas!

Anonymous said...

pero el mundo solo sabe algo que tu no hay que trbajar y luchar por lo que quieres (me quedo con la idea de estar hasta que el cuerpo aguante
cuendo leas esto ya paso el dia en el que chupamos juntos)
acuerdate que hay que inventar un aparato como el de homero que nos permita estar de el otro lado asi no tendremos que quitarle la ropa a las mujeres y eso si que es lo mejor