Yo te hablé. Te dije que había decidido escribir nuestra historia. No te inmutaste. Continuaste mirando a aquella mujer como si no hubieras comprendido que era a ti a quien hablaba.
Repetí lo que te había dicho, que iba a escribir la historia que habíamos vivido juntos, aquélla, aquella que aún estaba ahí y no acababa de morir.
Miraste hacia afuera, hacia el río, sin ver nada, mucho rato, receloso...
M. D.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comment:
I wonder who are you talking about...
Post a Comment