27 años, 2 intentos de hacerlo bien: fracaso. Esa tarde no me lo hubiera imaginado, unos ojos claros, una nariz perfecta, los labios más bellos que jamás hubiera visto y todo junto en un rostro delineado de la manera más perfecta que podía haberse hecho. -¿quién es esa chica?- pregunté al aire que no sabe responder más que desde dentro de uno mismo: -La chica más guapa que hay en la universidad.
No pasaron muchos días para que supiera quién era esa chica. Sabía que venía de otra universidad, quién era su padre y su madre, en qué trabajaba, sabía que se "hacía de un billete" vendiendo dulces dentro de su salón; ignoraba lo del novio y quién era y lo de su relación tan arraigada, ignoraba lo de sus constantes viajes y que cargaba con algo tan pesado... eso no se notaba.
Después de esa vez la veía muy poco y pasaron meses antes de un encuentro formal. Los meses me permitieron estar tranquilo, Michel Foucoalt, Lacan, Bataille, hasta Marx me acompañaban tranquilamente, me hacían sentir bien. También había una chica, casi cuatro años de estar compartiéndolo todo, la cama, el dinero, las familias, las mascotas, una pequeña que ella tenía desde antes de conocerme. No era una mala vida, tenía cierta libertad de hacer cosas, buenas charlas, buen sexo quizá, algo experimental, buena comida... tal vez una familia.
Un par de años en este trabajo en el que la popularidad le engorda el ego a uno (eso dicen los psicólogos); todo marchaba bien pasados los meses de esa primera vez que la vi. Además todo era muy fácil puesto que ella jamás se paraba por la universidad, yo no tenía nisiquiera que lidiar con su imagen más de una vez cada quince días y solo era una chica bonita y ya. Aún me pregunto como empezó, como dejé de ser dueño de mí, aún me pregunto de qué manera me enamoré y simplemente no puedo responder.
Puedo decir que, con todo, siempre algo queda, siempre esa pequeña curiosidad, siempre esa pregunta que solo un tonto o un loco se hacen: ¿y si hay algo más?
Maldito el día en que empecé a preguntarme eso, quizá eso hizo el hueco en el que ella vino a posarse, no lo sé, pero sé que esa pregunta me hacía día con día no estar "pleno" con la vida que llevaba, sé que eso hizo que mis ojos la miraran por primera vez y que ahora no dejen de buscarla en todas partes donde no está...
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1 comment:
Y en tu ultimo mail, me dices...te quiero besar, abrazar...idiota deberias haber tenido los pantalones y mandarme al carajo y no darme atole con el dedo. Te gusta tener tus velitas prendidas, y yo fui una estupida, la verdad no vales la pena, nunca la valiste. Cobarde! tan pronto te enamoras, se te acaba y encuentras a otra a la que le dices el mimso choro que a mi...y claro con tu carita y tu afan de amar para sufrir, no me hubieras embarrado de tu porqueria, desde el principio de ofreci una amistad que tu cambiaste aquella tarde que me besaste, ojala no te hubiera conocido, si tuviera goma, te borraba.
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