
Yo sé que no hablamos mucho nunca, pero sé que siempre que lo hicimos me sentí muy cómodo contigo; hoy, para mi, tú eres una dama y agradezco haberte conocido. No sé bien porqué te escribo un ciao en mi blog, pero, por alguna razón, creo que es necesario.
Lamento no haber pasado más tiempo contigo, siempre que te escucho escucho una historia que te acompaña. Siempre he sentido como si estuvieras muy cerca de ti misma, muy acompañada de tu propia vida y, por lo mismo, muy libre... creo que eso es lo que llama más mi atención, pareces ser tan libre y al mismo tiempo tan tú.
Lamento un poco haberme mantenido tan al margen de ti y haber sabido de tu existencia tan tarde, porque me hubiera gustado mostrarte un par de cosas de mi país, pero no las cosas que seguro todo mundo te llevó a conocer. Me hubiera gustado mostrarte que mi país es un país lleno de obreros y de gente con muchos ideales políticos y sociales, gente que ha renunciado al acohol y a la fiesta para mantenerse pensando en las atrocidades que vivimos aquí en el tercer mundo; gente que sabe que ahora no tenemos tiempo que perder, que nuestro futuro es muy oscuro y difícil y que debemos mantener los ojos abiertos antes de perder lo poco que nos queda.
No sé porqué es que te platico esto a ti, o por que eres tú a quien no se lo pude platicar, lo que sé es que -por alguna razón lo creo- tu entiendes algo de esa lucha por no perder la cordura, la poca solidez con la que vivimos algunos y las ganas de una vida distinta. Yo sé que no te conozco y que probablemente me equivoco al pensar cualquier cosa de ti, pero hoy quiero pensar que tú eres eso, que allá en el primer mundo hay otras personas así, que no duermen con el cuento social que nos han vendido en todo el planeta. Y si no eres eso, no importa, siempre fuiste una dama conmigo y hablaste de lo que te pregunté y abrías grandes, grandes tus ojos cuando me escuchabas hablar o preguntarte algo; para mi siempre fuiste una persona que se interesaba en una charla y con algo interesante que contar, por alguna razón siempre me costaba trabajo despedirme de ti (como hoy).
Hoy sólo quise decirte que te aprecié aunque fue muy poco el tiempo que traté contigo, quise darte un par de cositas que significan mucho para mi: los suñeos de juventud, el ímpetu con el que buscamos vivir cuando apenas comenzábamos a hacernos adultos y la grandeza de algunas personas de este país, que ha tenido obra y no sólo forma. Por eso fui a tu casa y te obsequié una parte de mi y una parte de mi país al que amo mucho más que cualquier mexicano y del que deseo salir corriendo antes de verlo más y más en manos de unos cuantos privilegiados.
Hoy fui a verte porque -aún creo- que tú no eres de aquí aunque aquí hayas encontrado un hogar, porque no te pareces a nadie y lo sabes y porque quería quedarme con las ganas de visitar tu casa, tu nación y tu continente. Y, si un día vuelves, quiero que, entonces, seamos amigos y me hables de tu mundo que yo te hablaré la verdad del mío.
Arrivederci cara amica! México queda un poquito vacío.
1 comment:
Estamos
"Huyendo de la nada" en:
www.pablohajnal.blogspot.com
Post a Comment