Friday, June 05, 2009

Señor Caine



¿Por qué nunca es demasiado tarde para matarse? ¿y por qué será que las razones para acabar con todo no desparecen con los años?

Michel Foucault dijo alguna vez que si uno no elige cuándo, cómo, dónde o con quién nacer, quizá uno podía hacerse dueño del momento de su muerte decidiendo no sólo el día sino la manera de hacerlo. Quizá la muerte propia pudiera ser una obra sublime, aunque para muchos -aún- no deja de ser un acto desesperado, oculto y vergonzoso.

Señor Carradine, yo no sé que lo empuja al suicidio después de los setenta años, no sé qué tipo de muerte decide tener, en qué momento y bajo qué circunstancias, sólo sé que si después de siete décadas usted no fue capaz de dejar que el tiempo decidiera cuándo, existen razones para temer que las ideas de desaparición no se apaguen con el tiempo: usted no sólo ha matado a un hombre...

No comments: