Es sumamente fuerte y grande y viejo y llegó a este terreno mucho antes que yo, lo conoce bien, sabe dónde moverse y dónde no, se ha vuelto muy hábil y, además, los pobladores lo aprecian mucho. Tiene una de ventajas impresionantes sobre mí. Yo sólo soy un buen guerrero, he peleado en muchos campos nuevos y muchas veces he ganado, pero me he hecho muy, muy viejo y ya no tengo tanta fuerza como antes, ni tengo el ímpetu que solía tener. Por primera vez me siento derrotado antes de comenzar la lucha, qué triste.
R. C. R. D. ese es mi nuevo perseguidor, enemigo y, con todo, un aliado en mi lucha contra mi parte enferma. Cómo quisiera que en la vida una vez, al menos una maldita vez no hubiera un enemigo (¿será que siempre el enemigo soy yo?).
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment