No lo recuerdo muy bien, pero el alacrán me picaba o picaba a alguien. Sé que había muchísimo dolor y recuerdo que de alguna manera le quitaba el aguijón al alacrán -que por cierto era de un rojo oscuro como sangre seca- y todo parecía marchar bien, estaba en paz, el alacrán ya no podía picar ni picarme, sin embargo, de pronto, le salió otro aguijón al maldito animal y me dí cuenta de que el aguijón vuelve a salir no importa cuantas veces se lo quite.
Estoy cansado de esto...
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
2 comments:
písalo y ya, mátalo de una vez...
el anonimus soy yo: elsol...said
te visito seguido, pero no encontraba las palabras para definir tanto irremediable dolor tuyo.
Post a Comment