Con la maldita señora de color oscuro que me ha hecho su maldito servidor desde pequeño. Ahora se viste de alacrán y no me he cansado de hablar de ello. Mi perseguidora me puso en el camino de los alacranes y quizá tenga que ver con ella tanto miedo que dan los infames insectos que han venido a desplazar a las arañas que habían venido a sustituir a mi primera perseguidora de la vida.
Estoy comprometido con la tristeza y, como pendejo, ahí sigo...
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
3 comments:
ya, no manches, yo no quiero acabar así....
que paso con ella? tu vida estaba feliz aunque soñaras con el alacran todo estaba bien...
te mando un abrazo
....
Post a Comment