Friday, August 13, 2010

de rf (o este post va a contradecir al siguiente)

quiero, de verdad quiero ver cine...

Tuesday, July 20, 2010

The cookie said:

Stay with your husband

Por no dejar

Hoy me llegó un e mail de Lucía Rangel, miembro de la ecole lacanienne de psychanalyse y colaboradora de me cayó el veinte (minúsculas intencionadas). En el asunto del correo veo con felicidad que Jean Allouch viene a México una vez más y viene por fin a tratar un tema que me interesa muchísimo: la espiritualidad en psicoanálisis. Inmediatemente abro el archivo adjunto ¿qué encontré? Nada más y nada menos que una foto de un diván (creo el de Freud), el título en el que se coloca un II (al final lo que quiere decir que ya hubo un uno, quien sabe cuándo y dónde), después las fechas, el lugar, los costos y los suscriptores. Es todo.

Obviamente y como siempre dudé de mi capacidad en el uso de las computadoras y busqué y rebusqué un poco más, algo más en la página informativa. Nada. Así que ya sé que la mitad de agosto cuesta 1,700 pesos, después sube hasta 2,000 si hay cupo. Ya sé cúando apartar fechas y hasta mi ruta de acceso al lugar del seminario. Lo que no sé es de qué se va a tratar, no conozco la bibliografía ni los tópicos de los tres días. NO HAY ARGUMENTO.

Me parece un poco de mal gusto enviar la publicidad para un seminario que cuesta 1,700 pesos y la advertencia del aumento de los costos sin poner el argumento del mismo o ¿será que Allouch no necesita decir qué va a decir? Tal vez es que yo no entiendo pero de los trípticos bonitos de hace diez años a los argumentos improvisados en hoja carta y hasta este argumento inexistente me parece que o el señor es tan grande que ya lo que diga es grande o la seriedad de la escuela o de los organizadores está a la baja.

En lo personal me parece el lucrativo seminario de cada año y medio, cada vez más caro, más vacío, más envicíado y ahora un seminario al que me puedo inscribir sin saber de qué se va a tratar. Así los señores de la ecole o de me cayó el veinte o quien sea, me sorprenden con esta maravillosa petición: "Ustedes paguen, al cabo que viene un grande".

Con este argumento de concierto espero que el señor Allouch toque éxitos como "je t'aime Lacan", "Le Spychanalyse", "El psicoanálisis Foucaultiano" o algunos covers de Marguerite Duras y Woody Allen. Además espero que los seguidores, del club oficial de fans de Allouch nos propongan una caminata al estilo Epicteto por cualquier jardincito por ahí y si bien nos va podremos escuchar teloneros del tamaño de Manuel Hernandez o Pola Reiss con su clásico "viva el rey sol". Además espero que la seguridad sea tan buena que los que no tengan sus 2,000 pesitos no puedan acceder para no ser injustos con los saurus argentinus que se han llenado sus bolsitas en este refugio que hoy llaman hogar.

Si por alguna casualidad de Google alguna persona de este grupo de lacanianos encuentra mi blog y lo lee y le ofende, discúlpenme pero a mí ya me parece una mala broma lo que hacen con estos seminarios, ojalá recapacitaran aunque como son lacanianos me dajarán con mi lío y ustedes se lavarán las manos.

Bienvenido señor Allouch, otra vez, conozco su seriedad y respeto su trabajo peor no entiendo por qué no decir de qué hablará o por qué no esperar para el envío de argumento hasta que exista uno.

Así las cosas.

Thursday, July 08, 2010

Wednesday, June 30, 2010

Es cierto

Creo que en nuestros buenos años aprendimos algo muy importante, aprendimos a observar y no comernos lo que nos venden, rentan o regalan en los medios masivos o comunes. Así aprendimos a no creer en las promesas de gobernantes y candidatos y a no confiar en la tendenciosa televisión o en los periódicos, tampoco a fiarnos absolutamente de la información de internet ni en la opinión de los prestigiosos de cualquier ámbito. Así también nos hicimos un criterio personal y aprendimos a dudar y plantear problemas nuevos que nos ayudan a caminar siempre por nuevos senderos o a descubrir senderos andados por otros antes que nosotros y llegar más allá de los límites en los que los primeros caminantes se detuvieron.

Y junto con esta capacidad llegó la posibilidad de quejarnos con fundamentos, de decir esto o esto otro es una mentira, no es sólido, es un engaño o una patraña y al aprender a quejarnos con argumentos aprendimos una forma de hablar entre nosotros, cambiamos aquella vieja manera de relatar nuestras historias pasadas y los chistes de lo atrevida de nuestra vida juvenil, ahora podemos sentarnos como adultos a decir que esto o aquello están mal y decir por qué y plantear cómo debería o podría ser. Para eso nos han servido nuestros trabajos, nuestros libros e incluso nuestros pequeños viajecitos y la gente que hemos conocido que se mueve igual.

Sin embargo, creo que es un segundo momento de transición, creo que ya nos alimentamos bastante con nuestras quejas sobre lo terrible y lo injusto de un mundo que no porque nosotros seamos buenos para describir su putrefacción, va a ser diferente. Creo, pienso que es hora de tomar acción y no digo que sobre el mundo, o sea no creo que sea hora de proponer cómo cambiarlo y hacerlo mejor, digo que nos estamos haciendo grandes y es hora de hacer algo para nosotros y dejar de esperar a que el mundo haga algo para nosotros: no va a pasar. Así que si queremos irnos pues vámonos y si queremos ir más allá hagámoslo, es cierto, alternativas siempre, siempre habrá si es que somos capaces y valientes para hacerlas. Los cuatro lo sabemos y creo que es hora de empezar, que nuestra amistad dure para verlo suceder en cada uno.

Tuesday, June 29, 2010

Sobre un viejo proyecto

Hace ya casi tres años -haciendo bien las cuentas- me propuse un pequeño proyecto que terminaría, en aquel tiempo, en una publicación, mi primer libro. El proyecto consistía en un pequeño seminario, más bien algo así como un segundo cíclo de conferencias en el que me proponía mostrar que todas las ciencias humanas, para matenerse con vida o más bien para constituirse como un quehacer formal, debían enfocarse a un mismo punto, un mismo objeto o, como entonces lo llamé, un mismo problema epistemológico. Dicho problema consistía en poder plantear y plantearse un pequeño concepto que no ha permitido su captura como tal y que, por lo mismo, no ha sido tomado en ningún sentido desde ningún lugar en lo que hoy llamamos ciencias humanas.

Seis conferencias acompañaron a esta idea, la primera con una asistencia de cerca de cientotreinta personas en una universidad en la que veinticinco es el promedio por grupo y hay más o menos nueve grupos en total; así es, cerca de la mitad de las personas asistieron a ese primer encuentro para el que me dieron un salón, no un auditorio, un salón de clases para treinta cuerpos más o menos.

Con la directora molesta por la amplia convocatoria (que yo no me esperaba) inició un cíclo que hasta hoy no terminé como lo quería entonces. Aún en vacaciones éramos cerca de setenta los que nos reunimos en el último de los seis encuentros pactados para decir qué: que se puede teorizar al sujeto. No a la subjetividad, no a las subjetividades ni al individuo o al ser del sujeto, al sujeto, esa cosa que hasta hoy no he alcanzado a concretar para otros.

Cerca de tres años atrás había llegado a mis manos un curso de Michel Foucault (aún te agradezco OA)que se había vuelto pretexto y motor de varios de mis seminarios anuales; entonces era una bomba para mí leer que la subjetividad era legible desde un sitio hermenéutico (hoy mi tesis desdice este cuento), pensaba que había cercanía entre los planteamientos foucaultianos y los lacanianos y que podía leer con firmeza la subjetividad si me atenía a estos dos autores. El problema se hizo inmenso, hable de un sujeto trascendental, hablé de continuidades y cortes y tuve un sueño que hasta hoy sigue siendo rector de toda mi lectura psicoanalítica.

Relato del sueño como necesidad del momento de escribir este post

Jean Allouch daba una clase y explicaba no sé qué. Yo me ponía de pié y le decía que tenía una idea que separaba sujeto y ser y entonces escribía en el pizarrón. Primero una línea vertical, a un lado escribí sujeto y al otro ser, abajo del primero pasaje al acto, bajo el segundo acting out y después desplegué una lista larga bajo cada uno de mis términos que casi no puedo recordar. Fin del sueño.

Así descubrí que Michel Foucault mezclaba sujeto y ser, los hacía más o menos similares o, más bien, le ponía ser al sujeto; pero mi barra, mi división decía lo contrario, sujeto y ser no se unen, son ajenos uno al otro y los siguientes años de mi seminario se destinarían a esta pequeña idea. El sujeto continuidad en un primer Freud, el sujeto histórico en la Hermenéutica del sujeto de Foucault y el sujeto al que llamé corte en el matema de la transferencia de Lacan.

En este tiempo apareció el ya maduro Jean Allouch, algunos años después de mis primeros esbozos de subjetividad foucault-lacaniana, para decir que el psicoanálisis es (o era o debería ser) un ejercicio espiritual. Yo por mi parte había planteado esto algunos años atrás y me había desdicho precisamente al no encontrar lugar para el pasaje al acto en toda la obra foucaultiana. Ahí inició un debate en el que un alumno mío participó muy activamente consiguiendo la pubicación de un artículo en una de las revistas más importantes de la ecole lacanienne en México; yo, por mi parte, habré hecho una exposición en uno de los seminarios de Jean Allouch también en mi país y habré recibido mi primera negativa de publicación.

Mi máxima participación en ese debate se reduce a "No nos da miedo la espiritualidad, nos da miedo lo que harán los psicoanalistas con ella". Palabras que después vi anteceder una compra masiva de la hermenéutica del suejto que luego fue reeditada dos veces, además de observar un momntón de artículos que ahora hacían referencia a Epicuro, Epicteto, Séneca y esos a los que el buen Foucault había dedicado los últimos años de su trabajo sobre SUBJETIVIDAD.

Nada pude hacer, mis conferencias entraban de lleno al debate pero eran en una universidad pequeña, sin presencia en el mundo psicoanalítico y yo, yo como hasta ahora, era nadie, un profe popular pero un perfecto desconocido en el mundo lacaniano. Aún así me pronuncié y escribí, seis conferencias, seis artículos que se redujeron a cuatro y uno,el más largo fue envíado a otra de las revistas de la ecole lacanienne en mi país; regresó con una negación sutil: una serie de correcciones que implicaban reescribir una parte del artículo perdiendo lo que esencialmente decía (y yo soy muy malo para hacer caballos de Troya), así que renuncié al debate y a la publicación y me fui a estudiar una maestría en otra ciencia humana en la que esperaba encontrar más orejas, la antropología, misma que al final resultó más sorda que la psicología en la que me formé de inicio.

Dos años después, justo a unos días de regresar de un mediano viaje a París decido (lo que había intentado no hacer en casi cinco meses de viaje) ir a la zona de psicoanálisis de una gran librería y ahí fui corriendo a mi gancho nuevamente, estaban los libros de Jean Allouch y de Guy Le Gaufey que se habrían escrito posteriormente al nacimiento de este largo debate sobre la espiritualidad y, aunque ya no tenía mucho dinero, me los compré todos y comencé inmediatamente a leer.

Así he terminado hoy el libro de Guy Le Gaufey: c'est a quelle sujet? y con alegría, enfado y tristeza descubrí que aquel artículo envíado a la revista hace ya más de dos años, no era sino una anticipación a este pequeño texto. El señor dice lo mismo y quizá con muchas más carencias que yo, menos citas de las que yo mismo me permití utilizar, los matemas sobre los que construí una teoría del sujeto en Lacan no aparecen aunque me apoyé en algunos artículos suyos para construir parte de mi texto y, finalmente, la parte dedicada a Foucault ignora rotundamente los últimos tres cursos del historiador en el Còllege de France.

Lo que quiero decir es que mi rechazado artículo anticipó esta obra por lo menos por un par de años, se inscribió en un debate que mi grupo y yo habíamos iniciado hacía ya cuatro años más y respondía y responde con una contundente negativa al cuento del Spychanalyse que Jean Allouch y los lacanianos que hoy parecen rezarle esgrimen como la punta de flecha de un pensamiento que para mí ya no tiene ni pies ni cabeza.

Hoy termino contento de saber que no estoy solo en mi pensamiento, que no estoy lejos de una posibilidad teórica sólida y fuerte, rabioso por no encontrar orejas en ningún lugar importante y trsite por no saber moverme en ese mundo del prestigio que es más la puerta de entrada que el objetivo primordial del pensamiento teórico formal.

Ciertamente yo no era nadie cuando escribí ese artículo, hoy tampoco lo soy, mi nombre se conoce por aquella exposición que encendió fuego entre aquellos ancianitos que se pronunciaron en mi contra (algunos más jovencitos en mi favor) y que no llegó más que auna reunión a puerta cerrada de la ecole en la que decidieron publicar mi artículo si literalmente yo decía que Lacan decía ya no recuerdo qué de la relación sexual. Así pues mi autoridad no es la entrada de mi pensamiento en el mundo de las revistas lacanianas y uno de mis artículos, capaz de inscribirse en este debate y solidificar una postura, quedará marginado ante un libro que no lo supera en contenido pero sí en reconocimiento y seguramente en autoridad.

Respeto mucho a Guy Le Gaufey, para mí una de las cabezas más brillantes en el mundo del psicoanálisis, pero también creo respetable mi posición en la misma línea. Ahora he desempolvado el resto de mis textos y vuelve la idea de una publicación pero ¿cómo hacer? ¿dónde encontrar un público? ¿un sitio? Estoy detenido pero creo que esta vez lo puedo resolver...

Monday, June 28, 2010

¿Qué pasó?

¿Dónde está nuestro slavador? ¿dónde el progreso? ¿dónde el quinto partido? ¿dónde la nueva generación? ¿los grandes jóvenes? ¿dónde la arrogancia y la seguridad... y las certezas? ¿Aguirre? ¿Qué pasó? ¿dónde quedamos? ¿no saboreábamos lo que era imposible?

No es imposible en potencia, pero pues sigamos teniendo fe en vez de criterio, así vivimos y así seguiremos viendo mundiales y mundiales desde la mitad y un poquito más abajo.

Adelante que la fe mantiene viva la esperanza y la esperanza mantiene vivos a los moribundos sin dignidad, sin honor.

Wednesday, June 23, 2010

Por fin Dios hizo su chamba

y que se lleva a Saramago y Monsivais juntitos... Gracias señor, ahora te pido que te lleves a Elena Ponitowska, ¿sale?

Gracias, gracias por todo.

Tuesday, June 22, 2010

Ya no sé

No sé si tener fé y ponerle una veladora san Aguirre como algunos que aún lo consideran el mejor técnico de Mexico de todos los tiempos. No sé si quejarme porque quejarme le hace daño al país y me hace menos feliz o si ya de plano no educar a mis hijos y perder el respeto cívico.

Viva México, vamos a ganar el mundial... ojalá me acabe comiendo mis palabras el fin de semana... no lo creo.

Friday, June 18, 2010

Un coment a otro blog que habla del futbol

En una carta Séneca le dice a Marco Aurelio algo así como "dicen que los estoicos hacemos por no sentir nada, que nos tratamos de alejar de cualquier sensación en cualquier sentido, pero esto no es así, al habernos retirado de lo que no es nuestro, de lo que no nos pertenece, de todo lo que está más allá de nosotros somos los únicos que podemos gozar de ello, sentirlo con intensidad, relacionarnos con ello más allá de nosotros".

Jamás sería textual esta cita pero más o menos es lo que dice el buen Séneca de lo que está fuera, se puede disfrutar y mucho, pero no confundir consigo mismo ni con lo demás, la mazana es manzana y no puede confundirse con la comida aunque le ponga un sabor dulce.

Festejemos el triunfo, se siente bien aunque haya sido a una Francia moribunda (ese no es nuestro pedo), pero no pierdas de visata que es sólo un deporte, el más bonito del mundo si quieres, pero un deporte y no pierdas de vista que hay problemas enormes en el fut mexicano, en la política mexicana, en las empresas mexicanas, en la salud mexicana o en la escuela mexicana. Ayer se ganó, mastúrbate pensando en Salcido o en el chicharito, pero la frontera, el crímen organizado, los contratos mensuales y semanales siguen y siguen. Se siente bonito, pero también la cocaina se siente bonito, hay experiencias que sólo son eso, experiencias y que no tienen porque abarcar el resto de la vida.

Por cierto, yo he ido al ángel a celebrar muchos triunfos como el de ayer y he llorado muchas derrotas como la que espero tarde mucho en llegar. Me gusta el fut y le voy a México pero afortunadamente sólo es futbol.

Tuesday, June 15, 2010

Ashhhhhhhhhhhhhhhh

Tengo sueños que parecen predecir malos tiempos o quizá mal presente. Por primera vez caí en uno de esos mails que hakean o traen virus y hoy me desperté más desconfiado que de costumbre y tengo que buscar trabajo ya...

Saturday, June 12, 2010

Mmmmm... Y no deja de ser tan falso

Cuando se ha descubierto que la vida duele, cuando se he vivido la vida de la única manera que puede vivirse, en el dolor de su insentido finito, de su imposibilidad de apropiación, de la incapacidad para frenarla, retratarla y conservarla para la eternidad, cuando el vacío y la infranqueable soledad en la que cada uno se constituye y nunca como uno, cuando nada es verdadero y nada es falso, cuando se descubre que nada es, que no se es, entonces, sólo entonces uno se agarra de lo que sea.

Thursday, June 03, 2010

Poesía

Muero

Duele

¡Ay! Metro Corvisart, quiero estar ahí, salir de la estación y subir las escaleras, caminar por el parque, pasar por Chez Michel y sus multitudes, quiero caminar por la calle de las pizzas y girar justo en la tienda para llegar al 15 de la Butte aux cailles, abrir la puerta, caminar por el pasillo, entrar a la habitación y saber que estoy en casa.

¿Por qué todo aquí es hoy tan ajeno? Ya ni la música me reconforta.

Wednesday, June 02, 2010

Diario de campo 46 - Donde empezó la historia


... y donde me senté a terminarla: la última noche

Sunday, May 30, 2010

Diario de campo 45 - El último fin de semana

Con mucha más soledad de la que había pasado los últimos meses, este fin de semana lo aproveché para estar verdaderamente acompañado, decidí despedirme de todos aquellos de quien quería despedirme e inicié los abrazos y las despedidas desde el jueves: jamás pensé conocer a tantas personas y estimarlas en tan poco tiempo.

El jueves tocó iniciar las despedidas de los lugares, L'international fue el primer sitio al que dije adiós y a lado de mi mejor amigo en París; después el centro Minkowska en el que muchas personas me conocían y me despidieron con un calor muy agradable. El sábado inició la verdadera despedida pero, oh sorpresa, era la fiesta anual de la Citè y desde el viernes hubo un momntón de eventos en los que traté de estar todo el tiempo con todo mundo.

El sábado en la mañana el Dr, Jean Garrabé me regaló un libro más y una maleta, además del acostumbrado almuerzo en el restaurante de ese italiano que habla rapidísimo y que siempre me da la mano; después Marcelo, Azza, Ivan, luego los mexicanos y los suizos y la vikinga a quien quiero muchísimo, pero lo mejor fue que por fin Rossela, la italiana con quien intenté mis primeras palabras en francés, estuvo toda la noche despidiéndose de mi, ella parte mañana en la mañana, yo al día siguiente y no hizo nada más, no vió a nadie más, no estuvo con nadie más, se despidió absolutamente de mi, bailamos (y yo sigo odiando bailar) toda la noche, hasta las cuatro de la mañana que con el cansancio del final ela dijo: extoy cansada, luego un abrazo y el mejor deseo de todos los que puedo tener para alguien, buena vida amiga y a lo que respondió que nos veríamos pronto, en barcelona, roma o méxico; nos abrazamos, los dos besos oficiales en París (tres en suiza), nos apretamos fuerte y se dio la vuelta y la vi caminar de espaldas quizá por última vez en la vida y caminé hacia el otro lado, hacia casa.

Lo verdaderamente doloroso de esa noche fue la despedida de mi amigo Marcelo, ese hombre que me dio tanto en europa y que no se ha dado cuenta de lo grande que es, de lo maravilloso ser humano y lo talentoso de su andar por la vida. No hablamos mucho, sabíamos que era la última, quizá para siempre, quizá sólo hasta octubre que yo vuelva a buscarlo a este continente en el que él quiere quedarse a pesar de las dificultades reales que tiene; o hablamos mucho pero dijo: che te agradezco, no sé todoavía qué, si él es quien hizo por mi todo lo que un amigo puede hacer, quien agradece soy yo. Después de fumar un pucho entramos una vez más a la casa en la que vivimos juntos y la que nos vio hacernos amigos y tomamos la última foto y nos abrazamos muy fuerte, más fuerte que cualquier otro abrazo que haya sentido y dado en toda mi vida y él se quebró y lloró, el hombre de 44 años que se atreve a todo con las minas lloró y dijo las palabras más hermosas que he oído jamás: Gracias amigo... No he escuchado nunca algo tan sincero, dijo Te quiero y yo dije lo mismo y no sé por qué sigo sufriendo mucho esa despedida. Hasta pronto, hasta siempre ¿qué palabras se pueden decir cuando el siguiente encuentro es tan incierto como la eternidad? ¿Cómo soportar decir un involuntario adiós cuando no hay promesa de un nuevo hola? Me dio la espalda, creo que el primero a mi y subió las escaleras que ya jamás subiremos juntos, en las que nunca más volveremos a decir que nos vemos para ir al comedor. Yo hice trampa y lo vi subir llorando por el huequito de las escaleras, lo vi correr, alejarse, vi su figura joven a pesar del tiempo deslizarse en medio de lágrimas por un camino que hasta ese día había sido nuestro y que ahora se quedaba sólo para él. No lloré sino hasta hoy al medio día, me quebré y sentí el dolor de la imposibilidad de mantener la vida, porque hoy lo que me despertó y movió de la cama fue la idea de que la muerte es tan inevitable como ese adiós de dos hombres que como ninños hicieron una vida juntos, hermanados. Hice un hermano en París.

Después me abracé a Rossella y luego compartimos el dolor de la despedida toda la noche, su media vuelta no me dolió tanto pero me arrancó mucho, como la de él. Hoy Simone, mi vikinga favorita, me abrazó tres o cuatro veces y me dijo con su acento alemán: nos vemos pronto, en méxico, en barcelona o en alemania, es una gran amiga, de las mejores. Después Lukas, Victoria quien me acompañó hasta la puerta, Silvana a quien veré en julio en México y Xristina la ruda mediocampista del equipo, todos ellos con algunas bellas palabras, fotos y abrazos. Por último Azza, quien tuvo el detalle de invitarme a comer comida de Tunez con guacamole, me presentó a su madre y me forzó a hablar media hora en francés, me acompañó al banco y le dije que lo que admiro de ella y la gente como ella; después sus lágrimas, un abrazo, un beso, como los mexicanos, sólo uno y un hasta luego, nos dimos la espalda y caminé hasta acá, dormí, esperé noticias y ahora me preparo para el último día en París.

Faltan Sanda, Ivan, Alexandra, Alejandro y la persona más especial y mi compañera más importante en todo París, quien me recibió en Minkowska y desde ahí se ha mantenido conmigo en cada momento, mi cómplice en todo, en el paseo en lo ilegal y en cualquier trámite burocrático francés, hoy casi el destino nos pone lejos de poder despedirnos pero ya se arregló todo, así que Wara, mañana diremos adiós juntos, te quedas con París unos días, lo cuidas bien, te abrazas con quien falte y le recuerdas a todos que acá hicimos lo que quisimos, cuando qusimos y como quisimos y que París fue nuestro reino desde enero y hasta hoy: Te voy a extrañar más que a todos pero voy a tomar tu promesa como compromiso y estaré en Barcelona más pronto de lo que crees. Eres grande y por eso todos te quieren, abrázalos una vez más de mi parte y buena suerte en todo lo que viene.

Así transcurrieron las primeras horas del adiós, no creo narrar más después, pero en verdad quiero dejar(me) claro que esto duele, a ver si al escribirlo deja de doler tanto.

(es tarde pa revisar estilo y ortografía)

Ánimo pirata...

...malo sería nunca habernos conocido

Diario de campo 44 - A tiempo

La primera vez será siempre la que marque todas, aunque la vida brinde otra u otras, esa primera nunca será olvidada.

Merci Paris

Saturday, May 29, 2010

Diario de campo 43 - Crecer

No sé si sé crecer y si sólo sé repetir lo que siempre hago siempre (este lapsus me gustó, así que hasta aquí mi texto).