La última vez que estuve con mi hermano. Habíamos decidido hacer juntos algo para lo que esperamos años. Ya en el año dosmil más o menos, había venido Roger Waters, ambos estuvimos ahí, él hasta rriba, quién sabe dónde, yo en zona regular acompañado de unas quesque fans con las que no disfruté tanto compartir mi vieja pasión, faltaban AA., el pis, el cochis, rf, pink y algunos otros amigos de aquellas tardes y noches floidianas que tanto disfrutaba.
En aquel tiempo mi hermano y yo casi ni hablábamos, creo que andaba muy en su mundo, creo que yo además estaba muy ocupado trabajando como desde entonces y ni pudimos acordar nada... lo lamento.
Pero esta vez fue diferente, ambos hicimos lo necesario y conseguimos boletos de adelante, más adelante ya no se podía (la fila cero es una mamada) y llegamos solos, juntos y encontramos a unas chicas que conocíamos, una de ellas era de las falsas fans de aquella otra vez; de todos modos, nos fuimos, nos colocamos en medio, casi hasta adelante, platicamos con algunos de al rededor y esperamos, el escenario estaba hermoso, parecía tan real, durante un rato no distinguí que solo era una proyección... estaba muy contento. Estaba con mi hermano.
No hubo que esperar mucho, ¿o sí?, cuando la luz se apagó y los gritos se escucharon fue un retorno hermoso a los años noventa. Nos abrazamos. In the flesh, lo sabíamos, siempre inicia igual y en todos lados lo decía, quero qué importa, era como una sorpresa, Roger Waters estaba ahí y además de él sólo estábamos mi hemano y yo. Cantamos.
No se cuanto pero después de una hora yo seguía llorando, ya no sé si fue por haber escuchado canciones que nunca pensé escuchar en vivo o por que mi hermano no me había soltado en todo ese tiempo. Él también se secaba las lágrimas con su mano.
Durante todo el concierto abracé a mi hermano, compartíamos el celular en el que guardamos para siempre como una hora de ese día mágico. Estaba felíz, estaba con Roger Waters y mi hermano y un puerco voló y lloré, ahora mientras lo recuerdo lloro. Un puerco rosa, gigante, se elevó por el cielo, como en la portada de animals, en mi ciudad, sobre mí, con pintas que hablaban de george bush y el muro de la frontera, hay muros en mi país, muros que dividen y que transforman, muros que hacen diferentes a los de cada lado, y que los hacen tan diferentes que nunca más, mientras haya muro podrán estar juntos, ser pares, eso hacen los muros.
Entre AA., y yo hay un muro, entre él y nosotros, sus amigos, quienes lo queremos, rf está decepcionado, él fue el primero en decretar la muerte inminente de nuestro amigo, yo soy un poco más necio.
De las últimas cosas que recuerdo fue mirar hacia arriba, mi hermano es mucho más alto que yo y ver su rostro, feliz, feliz no sé si de estar ahí o de estar conmigo, él dijo que disfrutó estar conmigo, solos. Arriba de él, arriba de nosotros estaba el prisma de uno de los discos que más me han gustado en la vida, the dark side of the moon y abajo, entre el prisma y yo estaba uno de los lunáticos que están en mi cabeza, uno de los lunáticos que se salió del lado oscuro para hacer otra cosa, ya le gusta zoe...
Cuando salimos del concierto (no sin escuchar the fletcher´s memorial) corrimos porque queríamos ir al hotel a buscar a roger waters, pero nos detuvimos y compramos dos playeras, la misma para cada uno, no habíamos hecho algo así desde hacía tanto tiempo que ya ni recordaba que a veces sí me gusta comprar ropa, cuando significa algo.
Cuando llegamos al hotel roger waters ya había entrado, no lo vimos hasta dos días después. Extraño a mi hermano, su ausencia me mata.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment