Otra vez aquí tristeando, quizá comprendiendo que un blog sirve para algo y que dejarlo más de un año me impidió seguir escribiendo cualquier cosa... Ahora hay tanto o tal vez tan poco, en fin, estoy sentado en lacas paterna, dinde hace más de un año que no resido y donde solo vengo a respirar recuerdos de una vida que por más lento que he deseado vivirla no hepodido evitar que se esfume en un suspiro...
He visto unas fotos, todas de la prepa -casi ni recuerdo el edificio en el que estudiaba y donde conocía a rf; ahí está también P, una noviecita que tuve en preparatoria, quizá la primera, los primeros labios que besé, la primer locura de amor que viví y, quizá, la más intensa de toda mi vida... aún la veo y aún le recuerdo, su olor, su sabor, la forma en la que podía abrazarla y escuchar su voz de trece años; su piel... su piel.
También hay unas fotos con mi imagen a esa edad, no tenía ni barba ni bigote. En todas sonrio... estaba contento... ¿cuándo mi corazón se encendió con este sentimiento que me ahoga cada vez que estoy solo? No era feo y lo creía, lo creía tanto que no era capaz de tener una novia... P me salvó, pero no porque algo hubiera cambiado, sino porque mis padres habían decidido (decisión de mi madre) divorcirse, debía mantener erguido lo perdido, no podía tolerar una caída; de ahí la carrera que no he terminado hasta hoy y que me ha envuelto más de diez años. Diez años, doce... un instante.
En casa ya no hay gatos, ya no hay perros, ya no hay muebles, ni tapete, ni sillón, ni televisión grandota, ni refresco, ni cenas en familia, ya no hay sirvienta ni supernintendo, ya no está mie hermano en el cuarto de junto esperando para "echarnos el fifa de hoy": tres partidos contra Alemania, antes de comer... lo extraño más que a nadie. Tampoco está rf escapándose de casa para evitar a sus padres, ya no está el korg m1 ni mi bajo yamaha, ni mi cabello largo ni mi cobija de pirámide, ya no están mis toirtugas ninja ni las alcantarillas simuladas detrás de mi cama, ya no hay donde buscar al ninja rojo de los joes que perdí no sé cuando, ya no está mi robotito ni la caja sorpresa que robaron hace poco, ya no está mi madre y sus gritos mañaneros, ya no están los autos en el garge, el búho, la nena y la beba, ya no hay árbol de navidad lleno de abanicos de unicel que mi madre pasaba meses haciendo, ya nunca huele a comida y mi hermano ya no hace berrinche porque no le gusta lo que hicieron de comer, ya no está mi sonrisa porque ya no está la promesa de levantarme antes de las seis para ir a mi escuela en la que mis amigos y yo nos divertiríamos durante más de ocho horas, ya ni siquiera voy a mc donald´s con las cortesías de rf ajugar a romprer el vaso con la cabeza, ya no estoy aquí, fuí a mi casa y llegué a otro lado, aun lugar frío, sin mí y sin todo, regresé a mi cuaderno y el lñápiz se había borrado con los años, tal vez quedan manchas tenues que me recuerdan que lago estuvo escrito y me gritan que no podré volver a leerlo jamás... extraño.
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