Perdí el talento para pintar (si es que alguna vez lo tuve). Perdí la capacidad para leer detrás de los libros que leo. No me siento apto para mi seminario. Me siento un burro en cultura general y cada día creo que se me olvidan más cosas. Perdí mucho peso, demasiado. No estoy estable en mis emociones. No tengo ganas de seguir así ni aquí. Mi salud está muy, muy mal y no estoy enfermo de nada.
Sólo tengo mi ángel que no se ha separado de mí para nada, ni un segundo, que no quiere, que no va a dejarme y tengo tanto miedo de que se vaya como todo lo demás...
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1 comment:
Estás al corriente de lo que sucedió. Uno nunca está a la altura de sus mejores obras,tareas o trabajos.
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