Friday, September 16, 2005

La lección de la fiesta.

"No me va a pelar, seguro tendré que entretenerme con algo más para no sufrir que me ignore... debo embriagarme pronto."

Y todo falló otra vez, me equivoqué. La chica estuvo cada segundo conmigo, me habló, me pegó, me acarició, me bailó, bebió conmigo y luego se fue conmigo, rechazó a todo mundo para irse comnigo, se las arregló para terminar a las tres y media de la mañana viendo un cocodrilo en la calle de ures y disfrutando el frío de la noche conmigo... con su novio.

Yo no entendía, en algún lugar había perdido la ilusión de tener una novia, de alguna manera había entendido que todas las relaciones son enfermas, sintomáticas, dessgraciadas, asfixiantes, hartantes, devoradoras, crueles, fatales, una calamidad; pero en los últimos días me he topado con una persona tan grande, tan hermosa, tan maravillosa, tan única, que he entendido que hay un más allá de la enfermedad en el amor.

Dos ideas:

El síntoma, la enfermedad se pega al amor y no el amor se constituye por la enfermedad.

"Te amo por lo que puedes llegar a ser conmigo"

Ya aprendí, ahí es donde se debería amar, más allá de toda lección social, ahí donde los niños aman, en la pasión de cada día.

En verdad es excepcional estar contigo.

No comments: