Tuesday, May 22, 2012

Petición por los indecisos

Estimado Andrés Manuel:

Hace seis años yo voté por usted y la mañana siguiente a la noche del fraude yo sentí el dolor de mi pueblo, de mis alumnos que se congregaron fuera de su casa de campaña en la calle de San Luis Potosí en la Colonia Roma, de mi familia y de mi gente. Ese día yo quería hacer lo que fuera necesario para cambiar las cosas, para recuperar un país que desde 1988 nos habían venido robando. Usted entonces dijo que habríamos de hacerlo de manera pacífica y apelando a las instancias de la ley y todos los que esa noche habíamos sentido la brutalidad de un golpe hacia nuestra libertad de elección, decidimos esperar: resoluciones, impugnaciones, nada, esperamos seis años y la fortuna que hoy tenemos de contar con celulares y redes sociales. Esperamos seis años en los que las cosas se agravaron, en los que la impunidad y la corrupción aplastaron ya no nuestras esperanzas sino nuestras vidas en todos sentidos; seis años en los que empezamos a tener miedo, en los que aprendimos a vivir con extorsiones, secuestros, asalto y crimen impune: descuartizados, torturados, secuestrados y hasta esclavizados.

Pero también seis años de aprendizaje, seis años en los que vi a la televisión desacreditarlo, descalificarlo y construirlo, igual que a peña nieto, pero en sentido contrario, hacer de usted un loco, un monstruo enfermo de poder, un vicioso, un berrinchudo, un mal perdedor. Seis años en los que vi el efecto de esta publicidad y quedé aterrado por su poder.

Pero permítame presentarme. Mi nombre es Jorge Atala, soy licenciado en psicología y maestro en antropología; soy también lector de filosofía y amante de la literatura como una verdadera forma de consciencia histórica. Pero principalmente soy profesor; desde mis veintitrés años enseño, me acerco a los jóvenes, les hablo y los escucho. Y en estos seis años he aprendido que los jóvenes a los que doy clase, son una clase muy grande en el país; no son los que asisten a escuelas públicas ni son los que asisten a escuelas privadas con cuotas para casi todos impagables. No, más bien son esos estudiantes invisibles, esos entrenados en las escuelas particulares de menor tamaño para ser buenos obreros, silenciosos, tolerantes y sumisos. A esos les doy clases, a los que se les ordena guardar silencio y someterse a los patrones, a los que les enseñan que las vacaciones son un derecho que debe avergonzar a quien lo solicita, que la inconformidad se desquita en casa con la familia o se olvida con alcohol y futbol. A esos enseño yo, a los hijos de comerciantes informales que sólo pueden pagar entre mil y tres mil pesos por una educación dudosa y en muchas ocasiones obsoleta, a esos que aspiran a poco pero que se les puede exigir mucho, a esos que saben no quejarse de vivir aplastados.

Y a esos, Andrés, a esos los guía la televisión, ellos le creen a Joaquín López Dóriga o a Loret de Mola, ellos lo han conocido por lo que Adela Micha o Carlos Marín han dicho de usted en sus falsos programas de debate y análisis político, shows seudocríticos. A estas personas, que se cuentan también por millones, les atrapan las formas y eso es lo que quiero comunicarle.

En el debate pasado, esta gente, que tiene internet y con ello Twitter, Facebook, Youtube y todos estos recursos virtuales, se inclinó por el señor Quadri. ¿Por qué? Simplemente por las formas; porque “fue el único que propuso” –dicen algunos; porque “fue el único que no fue a pelear” –argumentan otros. Lo cierto es que la postura de este señor atrapó a muchos indecisos que pretenden ser intelectuales y conscientes de su situación. Pero esta gente no escuchó jamás que al candidato de la llamada Nueva alianza, le parece correcto cobrar los segundos pisos (simpatía con el candidato del PRI) o que le parece adecuado meter inversión privada a PEMEX) apoyo a la política actual. Esta gente de la que hablo sólo vio formas y ensordeció ante la verdad del debate; oídos abiertos para frases como “estos políticos no saben más que atacarse unos a otros” y cerrados ante nombres como el del señor Cárdenas o el de Juan Ramón de la Fuente.

A esta gente, Andrés Manuel, no se le conquista con razones y argumentos como los que usted exhibió ese día; estos jóvenes le creen a los noticieros de televisa que Peña Nieto se vio más maduro y sensato. Estos, mis alumnos de los últimos doce años, caen en las garras de un farsante como el señor Quadri.

Por ello le escribo, porque yo conozco a estas personas, he visto lo que anhelan y lo que viven; he notado como caen en las mentiras televisivas impuestas por líderes de opinión prefabricados. Yo conozco a esta gente entre la que hay muchos indecisos y que esperan una guía real para tomar cualquier decisión. Yo he visto de cerca a estas personas que son manipulables y manipuladas por esos poderes invisibles que tienen los medios masivos de comunicación. Yo conozco a esta gente y creo saber por qué funciona así.

La respuesta es simple: son niños. Niños indefensos que nunca tuvieron la oportunidad de madurar realmente, que fueron, en su mayoría, criados por una televisión que estupidiza, que vende falsedades simples, comprensibles pero que alejan a los hombres del cuidado de sí mismos; dejados a su suerte por una educación de pésima calidad que jamás les dio armas para hacer lo único que los hombres libres podemos hacer, a saber, pensar críticamente, juiciosamente. Así fueron criados, esclavos de una serie de programas, luego de una forma de vida y finalmente de un trabajo aplastante, absorbente. Estos han sido mis alumnos, yo les he enseñado durante más de doce años y hoy quiero compartirle mi experiencia porque ellos merecen más y usted está forzado a dárselos para que mañana ellos también levanten la voz.

Como ya he mencionado son las formas lo que captura esta gente (mucha, muchísima en México) y es por las formas por donde debe comenzarse. Le pido, le suplico que el próximo 10 de junio, durante el debate que se sostendrá con los otros candidatos, cambie la estrategia. En la ocasión anterior su postura de denuncia y crítica hacia el candidato del PRI, movió la indecisión a un estado de dureza insólito. Muchos decidían anular el voto y otros, sorprendentemente, se inclinaban por el candidato de Nueva Alianza. Todo esto debido a las formas, a la postura que usted tomó en el debate de mostrar más que responder, de hacer público un secreto que todos sabemos; esta postura no es tolerable para muchos y esos muchos son los indecisos. Ellos necesitan ayuda y está en sus manos dársela.

Proponga, exponga sus puntos, defiéndalos, ataque los puntos de los otros candidatos, demuestre que son imposibles de conseguir, no denuncie, exponga su fuerza y exhiba las debilidades de los otros, no su maldad sino sus flaquezas, ahí la gente de la que yo le hablo, habrá notado una forma como la que buscan y usted, que tiene argumentos para sostener sus propuestas y sus ideas, les habrá mostrado la primera parte del camino.

Respecto a la información, yo sé que ese día no se sabía que la Ibero sería un parteaguas y el oxígeno que necesitábamos para volver a confiar, hoy nos demostraron que la información ya no se puede ocultar, ya está a disposición de todos, porque circula, porque se evidencia y porque no se olvida, porque en México ya no se olvida. Entonces permítanos a los demás reproducir y hacer pública la información, hacer grandes las denuncias y documentarlas; permítanos ser sus voceros, llevar nuestras computadoras y mostrarlo a más y más gente. Nosotros, tal como nuestros hermanos de la Ibero y de las universidades que se han sumado, haremos que la atención se vuelque sobre usted el 10 de junio, pero usted dele esperanza a los indecisos, gáneselos y atráigalos al movimiento; haga propuestas y exponga resultados, brinde datos, díganos en cuanto tiempo habrá refinerías y cuánto puede disminuir la gasolina; explíquenos cómo hará que todos vayamos a la universidad y en qué utilizará los impuestos. De resultados posibles, hipotéticos, los indecisos, mis alumnos, escucharán eso mucho mejor que la descalificación de un candidato al que ya de por sí nadie respeta y hoy ya nadie teme.

Nosotros ayudaremos a difundir denuncias, nosotros haremos que se mire hacia usted, que esos que hoy no tienen recursos para decidir con amplio criterio su voto, confíen en usted y depositen la prosperidad de su futuro en el proyecto de nación que usted y su equipo hoy sostienen con fuerza.

Nosotros confiamos en usted, confíe en nosotros, la información no será detenida, ahora ayúdenos a convencer, a persuadir a los indecisos, sea sereno, sensato y propositivo. Peña Nieto no está en la cárcel y denunciar sus atrocidades en otro debate no lo hará menos candidato ni lo acercará un poquito a prisión. Ayúdenos a ganar, a que el bum de la Ibero fructifique, no pierda votos con estrategias agresivas, eso ya no convence sino perjudica. La gente conoce bien lo malo, ahora explíqueles lo bueno. Confiamos en usted.

Me despido de usted con la esperanza de que esta carta rinda algún fruto y de poder ayudar a su causa que es también mía, porque yo amo a México igual que usted y millones más que quieren una verdadera oportunidad de vida.



Con mucha admiración,



Jorge Isaac Atala Delgado

9 comments:

victor soriano said...

Me parece muy congruente tu carta, ojala y llegue a las manos de AMLO por que si es asi estoy seguro que movera algo...ese pequeña cosa que hace falta para que se consolide con la mayoria de la preferencia de los indecisos que son los que a veces hace que se pierdan las ideas buenas!
Victor Soriano

M. said...

Haré todo lo posible ;)

Unknown said...

Excelente, gracias!! honestamente es lo que necesito, no me averguenza decir que tu descripción encaja conmigo, pero al mismo tiempo, busco un mejor futuro para mi País.

Ale O said...

La carta ya está siendo difundida, por que cada colaboración cuenta, se agradece tu texto

Fotego said...

Que tal Jorge;

Acabo de leer tu carta y me invita a reflexionar y a constatar que voy por buen camino. Soy empleado, tengo 38 años y he apoyado siempre a AMLO. Creo y considero que México necesita un cambio a lo mejor el país no estaba preparado, no lo se, pero confío en que este México, el de ahora, se lo merece y todos nosotros también.
Me sumo a tus demandas y puntuales comentarios. Cuenta conmigo y con lo que este en mis manos para difundir tu escrito. Estoy en TW @atrey_u

Saludos

Anonymous said...

Yo tambien quiero un cambio y soy el 132 cada uno tenemos voz que esta carta se comparta que llege con AMLO. Esta es la verdadera informacion hay que transmitirla.

Anonymous said...

PROFE PARA UD. Mi admiración al contenido de su Carta Ud. en su posición de Catedrático tiene la obligación ética de instruir y formar en los estudiantes una mente abierta, juiciosa. Mis felicitaciones por esta demostración.
Att. ING. Fernando J.B.

Anonymous said...

Estoy de acuerdo contigo, yo también de repente me desencante con AMLO y estoy esperando el próximo debate, espero un AMLO diferente, prepositivo, sus propuestas son buenas, pero por favor no ANDRES MANUEL no nos defraude, todas nuestras esperanzas están en usted. Yo no soy tan joven, pero tengo 3 hijas que están estudiando licenciatura y como todos los padres queremos un futuro mejor para los hijos, así como también usted desea para los suyos, entonces confiamos en usted y adelante, nuestros votos son para usted.

fvlsereverecandiditibisoles said...

Descarada y cínica, la renovada guerra sucia en los medios contra AMLO. ¿Quieren democratizar los medios? No permitan que se repita lo del 2006, ahora es el momento de presionar fuerte en las calles, #YoSoy132.